El turismo argentino transita 2026 con una combinación que inquieta a las agencias de viajes: existe más conectividad y oferta para vender, pero el consumidor demora la decisión de compra. Carlos Núñez, director ejecutivo de Facve, puso el foco en recuperar herramientas de financiación y reducir una presión impositiva que, asegura, prácticamente no cedió. (Facve cumplió 20 años)
Facve: cuotas e impuestos, las cuentas pendientes del negocio turístico
Carlos Núñez, de Facve, advirtió que el pasajero posterga sus reservas, y puso a la financiación y la presión impositiva entre los desafíos del sector.
Carlos Núñez, de Facve, analizó cómo cambió la compra de viajes en 2026 y puso el foco en la financiación y la presión fiscal sobre las agencias.
En pocas palabras
- Carlos Núñez (Facve): advirtió sobre la postergación de reservas turísticas por financiación y alta presión impositiva.
- Consumidor Cauteloso: el turista busca más información pero pospone la compra ante la incertidumbre económica y la espera de ofertas.
- Demanda del Sector: se pide la recuperación de herramientas de financiación y una reducción de la carga impositiva para dinamizar el negocio.
Al respecto, identificó a estas dos variables como pendientes para dinamizar el negocio; aunque aclaró que el fenómeno no afecta a todos los segmentos de la misma manera.
Según explicó Núñez, los viajeros con presupuestos más elevados mantienen una mayor planificación; mientras que el público masivo de vacaciones posterga la reserva y espera hasta último momento.
“Se ha ralentizado todo”, sintetizó el ejecutivo, quien vinculó ese comportamiento con la situación macroeconómica y una actividad que definió como “media recesiva”. El interés por viajar continúa, pero entre la búsqueda de información y el momento efectivo de pagar existe hoy una distancia mayor.
El turista cambió: busca antes, pero compra más tarde
Para Facve, el consumidor incorporó además un aprendizaje reciente: esperar no necesariamente significa pagar más.
Núñez recordó que durante la última parte de 2025, atravesada por las elecciones legislativas, muchos pasajeros postergaron decisiones y en algunos casos terminaron encontrando oportunidades de último momento.
Esa experiencia estaría influyendo en el comportamiento actual. El pasajero cuenta con más herramientas tecnológicas para buscar precios, conocer destinos y comparar alternativas, pero eso no significa que concrete antes la operación.
“El pasajero se informa con mucha anterioridad”, explicó Núñez, aunque remarcó que la decisión de desembolsar el dinero se demora. A su entender, el cambio más visible es precisamente ese: un consumidor que espera porque sabe que pueden aparecer oportunidades cerca de la fecha de viaje.
Cuotas: Facve habla de un posible “antes y un después”
En un mercado donde las decisiones se trasladan cada vez más hacia último momento, la financiación vuelve a ocupar un lugar central.
Núñez puso especialmente el foco en la posibilidad de procesar tarjetas de crédito en dólares para operaciones turísticas; y consideró que esa herramienta, incluso antes de discutir un esquema de cuotas, modificaría sustancialmente el mercado. (Despegar pide que vuelvan las cuotas al exterior y advierte cómo la IA cambia el negocio turístico)
“Ya el hecho de que se pudiera procesar una tarjeta de crédito en dólares cambiaría absolutamente el panorama”, afirmó, y fue todavía más contundente respecto de una eventual financiación: “Si se dieran cuotas, abrirían mucho más posibilidades”.
Para el director ejecutivo, la instrumentación de este tipo de herramientas podría significar “un antes y un después” para la comercialización turística, aunque señaló que hasta el momento no fueron implementadas por el Gobierno o el Banco Central.
La discusión adquiere mayor relevancia precisamente por el cambio observado en el consumidor: existe intención de viajar, pero se demora el momento de comprometer el dinero. Una mayor capacidad de financiación podría reducir esa brecha y devolver anticipación a las reservas.
Impuestos: “No nos han quitado el pie de encima”
A dos semanas de que Milei cumpliese 1.000 días de gobierno la segunda gran cuenta pendiente, según Facve, es la presión tributaria sobre las agencias de viajes.
En este sentido, Núñez fue categórico: “Falta todo. No nos han quitado el pie de encima”
Asimimo, sostuvo que, si bien hubo algunas flexibilizaciones, el componente recaudatorio continúa prácticamente sin modificaciones para las empresas turísticas.
Entre los principales cuestionamientos mencionó el Impuesto sobre los Débitos y Créditos, al que calificó como distorsivo, y reclamó un tratamiento específico para una actividad de intermediación como la de las agencias de viajes.
Cabe destacar que Facve, también mantiene objeciones sobre el adicional vinculado con determinados pagos en efectivo y sobre la carga que representan Ingresos Brutos y las tasas municipales.
Núñez marcó allí una contradicción: mientras el Gobierno impulsa medidas destinadas a fomentar la utilización de dinero fuera del sistema bancario formal, determinados mecanismos tributarios terminan encareciendo esas operaciones para las empresas que las canalizan.
“Hay una avidez recaudatoria que nosotros no vemos que haya disminuido en absoluto”, resumió. (Los 1.000 días de Javier Milei: cómo cambió el modelo turístico argentino)
Más vuelos, pero decisiones de compra más tardías
El escenario de menor anticipación contrasta con una variable que Facve considera favorable: la conectividad aérea.
Núñez sostuvo que durante 2026 creció la oferta respecto de 2025 y aparecieron nuevas alternativas tanto para el mercado emisivo como para el receptivo. Citó, entre otros ejemplos, destinos que ganan visibilidad a partir de nuevas conexiones y de una mayor disponibilidad aérea.
“Hoy hay producto, hay oferta, hay vuelos”, resumió. El problema está del lado de la velocidad con la que el pasajero transforma esa oferta en una compra.
Para Facve, además, emisivo y receptivo no deben analizarse como fenómenos contrapuestos: una mayor disponibilidad de vuelos internacionales permite alimentar ambos flujos y sostener rutas que, a su vez, amplían la conectividad argentina.
NDC mejoró, aunque Facve todavía ve “puntos flacos”
Otro de los frentes que continúa abierto para las agencias es la distribución aérea.
Casi dos años después de la expansión del New Distribution Capability (NDC), el ejecutivo reconoció que hubo avances, aunque consideró que el modelo todavía está lejos de alcanzar la madurez de los sistemas tradicionales.
A su juicio, NDC rompió la homogeneidad que ofrecían los GDS y generó una mayor fragmentación en los procesos de distribución.
Las compañías de mayor tamaño que realizaron fuertes inversiones tecnológicas están hoy, según Facve, en mejores condiciones de aprovechar el sistema que durante sus primeros meses. Sin embargo, Núñez advirtió que todavía existen “muchos puntos flacos” y aspectos que deben perfeccionarse.
Facve: 43 empresas y más del 80% de la emisión aérea
La mirada del Foro adquiere peso por la dimensión de las compañías que integran el foro. (Facve renovó autoridades para el período 2025–2027: Carlos Taboada asume la presidencia)
Según Núñez, actualmente la asociación reúne alrededor de 43 empresas, que concentran más del 80% de los tickets aéreos BSP emitidos en Argentina.
La composición del foro también cambió respecto de sus orígenes. Facve dejó de ser una entidad concentrada exclusivamente en el segmento corporativo y actualmente reúne operadores mayoristas, OTAs, agencias vacacionales y grandes emisores aéreos.
Esa diversidad convierte a sus socios en un termómetro del negocio turístico en un año marcado por una combinación particular: mayor conectividad y oferta, consumidores más cautelosos al momento de comprar y dos discusiones que vuelven al centro de la agenda sectorial: cómo financiar los viajes y cuánto pesa todavía la estructura impositiva sobre las empresas que los comercializan.
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