El turismo vuelve a discutir las herramientas que determinaron durante años el comportamiento de la demanda. En un mercado donde el financiamiento recuperó protagonismo y la IA intervie en la compra de un viaje, Despegar considera que las cuotas deberían volver a estar disponibles de manera más amplia para el turismo internacional. (Despegar ya realiza reservas completas con IA agéntica)
Despegar pide que vuelvan las cuotas al exterior y advierte cómo la IA cambia el negocio turístico
Despegar pide recuperar la financiación para los viajes internacionales y puso a la inteligencia artificial en el centro de la transformación del negocio.
Paula Cristi, de Despegar, exhortó por más herramientas de financiación para impulsar los viajes y anticipó una transformación del negocio por la IA, que ya permite completar una compra sin intervención humana.
En pocas palabras
- Despegar pide la vuelta de las cuotas para viajes internacionales y destaca el rol de la inteligencia artificial en la transformación del negocio turístico.
- La agencia de viajes argumenta que la financiación impulsa el crecimiento de la industria y no registra mora en los pagos de sus clientes.
- La IA se presenta como una herramienta que puede cambiar radicalmente la contratación de viajes, impulsando a las OTAs a adaptar sus modelos de negocio.
La definición de la compañía excede su propio negocio. Paula Cristi, country Manager de Despegar para Argentina y Uruguay, reivindicó la financiación como una herramienta para desarrollar el mercado y sostuvo que, cuanto mayores sean las alternativas disponibles para los pasajeros, mayor será la capacidad de crecimiento de la industria.
El planteo llega mientras las Online Travel Agency (OTAs) también enfrentan otra transformación: la irrupción de la inteligencia artificial como una nueva puerta de entrada a la compra de viajes.
Despegar no interpreta ese fenómeno como el principio del fin de los intermediarios digitales. Su lectura es diferente: la IA podría modificar radicalmente la forma en que se contrata turismo y obligar a las OTA a transformar su propio modelo.
Despegar pide recuperar las cuotas para los viajes internacionales
La financiación de los viajes al exterior fue durante años una de las herramientas que explicaron parte del crecimiento del turismo emisivo argentino. Las restricciones posteriores modificaron ese escenario y obligaron a empresas y consumidores a buscar mecanismos alternativos.
Consultada sobre la posibilidad de recuperar un esquema más amplio de cuotas para turismo internacional, Cristi fue explícita: “Cuantas más alternativas y más flexibilidad tengamos, mejor, porque eso ayuda a desarrollar la industria y a que crezca la industria”.
Y fue un paso más allá al recordar el papel que tuvo esa herramienta cuando estaba disponible para el conjunto del mercado.
“La financiación es una herramienta súper relevante, lo fue en el pasado cuando estuvo disponible para todos”, afirmó, para luego expresar que espera que la industria pueda volver a contar con ella. (La tarjeta de crédito, el salvavidas de los argentinos para seguir viajando)
La posición resulta particularmente significativa porque Despegar ya desarrolló mecanismos propios para financiar turismo nacional e internacional. La compañía mantiene una propuesta bimonetaria, permite determinadas operaciones en dólares y ofrece financiación para distintos productos.
El reclamo, por lo tanto, no pasa únicamente por ampliar las herramientas comerciales de la OTA. La discusión de fondo es hasta qué punto el crédito puede volver a funcionar como acelerador del consumo turístico argentino.
Un dato detrás del pedido: Despegar dice que no observa mora
La experiencia acumulada por la compañía deja además un dato relevante para esa discusión.
Ante la consulta de Ladevi sobre eventuales problemas de cumplimiento entre quienes financian sus viajes, Cristi aseguró que Despegar no registra indicadores de demora en los pagos.
“Los clientes pagan”, sintetizó, para vincular ese comportamiento con el lugar que las vacaciones conservan dentro de las prioridades de consumo.
En línea, señaló que la compañía lleva cerca de dos años trabajando con su esquema de cuotas sin detectar señales significativas de incumplimiento.
Es un dato empresarial y, por lo tanto, no puede extrapolarse automáticamente al conjunto del sistema financiero. Pero sí aporta una señal sobre un fenómeno que la industria observa con atención: aun en contextos de restricciones presupuestarias, una parte de los consumidores busca mecanismos para financiar el viaje antes que resignarlo.
Y para Despegar, ampliar esas alternativas puede tener un efecto directo sobre el tamaño del mercado.
“El turismo es economía”: la discusión detrás de las cuotas
El argumento de la compañía sobre el crédito está conectado con otra definición que dejó la entrevista.
Consultada sobre el peso económico del turismo, Cristi coincidió explícitamente con lo declarado en la apertura de FIT por Andrés Deyá, presidente de la feria, de que “turismo es economía”, y destacó su capacidad para derramar actividad sobre gastronomía, entretenimiento, transporte y economías regionales.
Según las cifras citadas por la ejecutiva durante la conversación, la actividad representa alrededor del 6% del PBI y moviliza unos US$ 36 mil millones.
Más allá de esas referencias, que corresponden a los datos mencionados por Despegar, la definición permite entender por qué la discusión sobre las cuotas trasciende al negocio de una OTA. (Agencias de viajes reportaron ventas en alza y el pago en dólares saltó del 18% al 60%)
Si el turismo es considerado una actividad económica con impacto transversal, la disponibilidad de crédito deja de ser solamente una herramienta comercial para convertirse en una variable que puede modificar la demanda.
Y allí aparece otra pregunta para el mercado argentino: si regresara una financiación más amplia para los viajes internacionales, ¿cuánto de esa nueva capacidad de consumo terminaría estimulando al emisivo?
Los propios números mencionados por Despegar muestran una diferencia. De acuerdo con la radiografía presentada por Cristi, en agosto el turismo doméstico registró un crecimiento interanual del 2%, mientras que el internacional avanzó 11%, después de varios meses de caída.
Brasil lidera, pero aparecen nuevos destinos internacionales
El comportamiento de la demanda para el próximo verano aporta otra señal.
Brasil continúa siendo el principal destino internacional señalado por Despegar, pero la empresa también registra interés por Río de Janeiro, Punta Cana, Cancún y Miami, además de destinos que comienzan a ganar visibilidad por la incorporación de nueva conectividad.
Entre ellos aparecen Curazao y Cartagena, vinculados en la entrevista con las nuevas rutas de Aerolíneas Argentinas previstas para el verano.
Para Despegar, la ecuación es directa: "Cuando aparece conectividad, empiezan a crecer las búsquedas y se abre una nueva oportunidad de capturar demanda".
El fenómeno vuelve a colocar al transporte aéreo en el centro de la competitividad turística. La compañía considera relevante no sólo contar con más aerolíneas internacionales, sino también "ampliar las conexiones dentro de Argentina para facilitar tanto los viajes de los residentes como la distribución territorial de los turistas extranjeros".
Inteligencia artificial: ¿amenaza para las OTA?
Pero el crédito no es el único factor que puede modificar el negocio. La otra transformación avanza desde la tecnología. (La inteligencia artificial se mete en los viajes: para qué la usa el 44% de los argentinos)
Durante años, las OTAs fueron precisamente uno de los grandes agentes de disrupción de la comercialización turística. Ahora son ellas las que deben responder a una tecnología capaz de alterar nuevamente la relación entre el pasajero, la búsqueda y la compra.
Cristi reconoció la magnitud del cambio.
Despegar no considera a la inteligencia artificial simplemente como “una herramienta adicional ”, sino como una tecnología con posibilidades reales de “cambiar radicalmente” la manera en que los viajeros contratan sus viajes.
La respuesta de la compañía está siendo Sofía, su asistente desarrollada internamente sobre tecnologías de inteligencia artificial.
Actualmente registra alrededor de 3 millones de conversaciones mensuales, de las cuales aproximadamente el 80% se producen desde dispositivos móviles. Su utilización ya atraviesa distintas etapas del viaje, desde la inspiración hasta operaciones y procesos de posventa.
De buscar un viaje a comprarlo hablando con una IA
La frontera más interesante, sin embargo, ya no está en responder consultas.
Despegar completó recientemente una transacción de punta a punta mediante inteligencia artificial, sin interacción humana: desde la reserva hasta el pago. Además, según explicó Cristi, el sistema ya permite realizar operaciones mediante voz o texto.
El dato anticipa una transformación bastante más profunda que la incorporación de un chatbot. (FIT Tech 2026: la agenda de los debates tecnológicos de la feria de turismo)
Durante la primera revolución digital, el pasajero pasó de la agencia física a buscar vuelos y hoteles en una pantalla. La próxima podría reducir incluso esa instancia: decirle a una inteligencia artificial adónde quiere viajar, bajo qué condiciones y con qué presupuesto, y delegarle progresivamente la búsqueda y la transacción.
Para las OTA, el desafío no parece ser solamente incorporar IA, sino evitar quedar desplazadas de esa nueva conversación entre el viajero y la tecnología.
Despegar apuesta por la integración: que la inteligencia artificial no sustituya su intermediación, sino que ocurra dentro de su propio ecosistema.
Del crédito a la IA: cambia la forma de vender turismo
Las dos discusiones terminan encontrándose.
Por un lado, Despegar reclama más herramientas financieras para ampliar la capacidad de viajar. Por otro, invierte en una tecnología que puede modificar completamente la forma en que esa demanda busca, compara y finalmente compra.
Una discusión pertenece a la economía tradicional del turismo; la otra, al futuro de su distribución.
Pero ambas terminan alrededor del mismo interrogante: quién controla la relación con el pasajero.
Las cuotas pueden determinar cuánto y adónde viaja. La inteligencia artificial empieza a decidir cómo encuentra ese viaje. Y las OTA, que hace dos décadas transformaron la intermediación turística mediante Internet, ahora necesitan demostrar que pueden conservar un lugar central en la próxima transformación del negocio.

