Inicio
Actualidad

Chubut atrae inversiones turísticas con alivio fiscal y moviliza más de US$ 60 millones

Más de 16 emprendimientos accedieron a exenciones impositivas en Chubut. El régimen ofrece beneficios de hasta 15 años para impulsar inversiones en hoteles.

Chubut busca consolidarse como un destino atractivo para las inversiones turísticas mediante un régimen de alivio fiscal, que ya beneficia a más de 16 emprendimientos privados. El programa contempla exenciones impositivas de hasta el 100% y apunta tanto a nuevos desarrollos como a la ampliación y modernización de establecimientos existentes. (Trelew busca ser hub turístico de Chubut)

La estrategia comienza a mostrar resultados en términos de proyectos presentados: según el último balance oficial, la provincia movilizó más de US$ 60 millones en inversiones turísticas, con iniciativas distribuidas entre destinos como Puerto Madryn, Puerto Pirámides, Esquel y Rada Tilly. El desafío será transformar esos compromisos en infraestructura, empleo y una oferta capaz de sostener su rentabilidad más allá de las temporadas de mayor demanda.

Chubut ofrece hasta 15 años de exenciones para inversiones turísticas

La iniciativa se encuentra contemplada en la Ley XXIII N.º 65, que establece un régimen provincial de promoción destinado a estimular la llegada de capital privado y mejorar las condiciones económicas para desarrollar nuevos negocios turísticos.

Entre los principales beneficios figura la exención de hasta el 100% del impuesto sobre los Ingresos Brutos, aplicable a la actividad turística promovida; además de exenciones del Impuesto de Sellos sobre determinados actos vinculados a los proyectos aprobados.

El esquema también incorpora asistencia técnica, administrativa y financiera, así como beneficios relacionados con la contratación de personal.

Las exenciones pueden concederse por un período máximo de 15 años, con posibilidad de renovación por otros cinco, siempre que se acrediten nuevas inversiones que cumplan los requisitos establecidos por la normativa. Además, los emprendimientos comprendidos en el régimen cuentan con estabilidad fiscal durante 20 años.

La directora general de Planificación y Desarrollo Turístico de Chubut, Gisela Guayquimilla, confirmó que más de 16 empresas ya accedieron a los beneficios y que otras iniciativas continúan en evaluación administrativa.

"Los proyectos beneficiados abarcan alojamientos, establecimientos gastronómicos, alquiler de vehículos y otros servicios vinculados con la actividad turística", detalló. (Chubut impulsa inversiones turísticas para consolidar su crecimiento)

En este orden, manifestó que uno de los aspectos centrales del programa es que no se limita a la construcción de nuevos establecimientos. También pueden incorporarse empresas que ya operan en la provincia y proyectan ampliar su capacidad, renovar instalaciones o incorporar nuevos servicios.

De esta manera, el incentivo fiscal busca mejorar las condiciones de inversión tanto para nuevos actores como para prestadores que necesitan reinvertir para mantener su competitividad.

Inversiones por US$ 60 millones y más de 1.000 empleos proyectados

El alcance económico del régimen había sido presentado en septiembre por el gobernador Ignacio Torres, cuando el Ejecutivo provincial informó que, hasta agosto de 2026, se habían movilizado más de US$ 60 millones mediante 16 proyectos turísticos.

De acuerdo con esas estimaciones, los emprendimientos contemplan la generación de 1.050 puestos de trabajo, aunque la información oficial no discrimina cuántos empleos ya fueron efectivamente creados ni qué proporción de las inversiones comprometidas se encuentra ejecutada.

Entre los proyectos identificados sobresale el Hotel Pueblo Carao, en Esquel, que concentra una inversión superior a US$ 17 millones y apunta a convertirse en el primer establecimiento hotelero cinco estrellas de la cordillera chubutense.

También en Esquel se concretó el Complejo Laderas, un desarrollo de 13 departamentos de alquiler temporario y servicios complementarios, que demandó una inversión cercana a US$ 1,4 millones.

A estos emprendimientos se suman iniciativas de alojamiento, gastronomía y servicios turísticos en otras localidades provinciales, con diferentes escalas de inversión.

La actualización difundida en noviembre confirma que el número de beneficiarios superó los 16 emprendimientos, aunque todavía no incluye un nuevo balance económico consolidado ni un detalle completo de las empresas que recibieron las exenciones.

Por lo tanto, los US$ 60 millones corresponden al último monto oficial informado, y no necesariamente a inversiones incorporadas durante las últimas semanas. (Comenzó oficialmente la temporada de ballenas en Chubut)

El desafío de Chubut: más inversiones, conectividad y rentabilidad hotelera

La política de incentivos fiscales se desarrolla en un escenario en el que las empresas turísticas enfrentan dificultades para sostener sus márgenes de rentabilidad, especialmente fuera de los períodos de mayor movimiento.

"La posibilidad de reducir la carga tributaria representa una ventaja para quienes deben afrontar inversiones de largo plazo, particularmente en hotelería, donde los costos de construcción, equipamiento y operación condicionan los tiempos de recuperación del capital", ponderaron desde la Gobernación.

Sin embargo, el alivio fiscal no garantiza por sí solo la viabilidad comercial de los nuevos establecimientos.

En destinos como Puerto Madryn, la actividad continúa marcada por una fuerte estacionalidad; mientras que en la cordillera la conectividad aérea y terrestre resulta determinante para ampliar el flujo de visitantes.

El propio Gobierno provincial reconoció la necesidad de acompañar la expansión de la infraestructura turística con mejoras en el transporte. En ese marco, Torres vinculó el desarrollo de nuevos emprendimientos con las obras previstas para el aeropuerto de Esquel y la necesidad de fortalecer la oferta de vuelos.

La discusión también alcanza a los establecimientos existentes, que deben competir por una demanda concentrada en determinados momentos del año y afrontar costos operativos que no siempre disminuyen al mismo ritmo que la ocupación.

En este contexto, el régimen de promoción plantea una oportunidad para ampliar y modernizar la oferta turística de Chubut, pero su impacto deberá medirse más allá de la cantidad de proyectos aprobados.

Cuánto capital privado se desembolsa efectivamente, cuántos puestos de trabajo se generan y qué capacidad tienen los nuevos negocios para sostener su actividad durante todo el año serán los principales indicadores para evaluar los resultados de la política de incentivos.