El turismo puede convertirse en una herramienta de transformación económica, social y ambiental de los destinos, pero el crecimiento de la actividad por sí solo no garantiza desarrollo. Esa fue una de las principales conclusiones del panel “Transforming The Future. Liderando la transformación de destinos con impacto en las comunidades y economías locales”, desarrollado en FIT Tech. (La agenda de FIT Tech)
FIT Tech: situar a las comunidades en el centro de la transformación turística
Transforming the Future planteó en FIT Tech que el crecimiento turístico debe generar empleo, oportunidades y beneficios concretos para las comunidades.
FIT Tech puso el foco en el turismo como motor de transformación de los destinos, con impacto positivo en las comunidades y economías locales.
En pocas palabras
- El crecimiento del turismo debe generar empleo, oportunidades y beneficios concretos para las comunidades, no solo crecimiento económico.
- La iniciativa Transforming the Future busca involucrar a empresas, gobiernos, instituciones educativas y comunidades para el desarrollo sostenible de destinos.
- Honduras promueve la regeneración ambiental y la sostenibilidad turística, vinculando la preservación de ecosistemas con beneficios para las comunidades locales.
Diego Baron, Regional CMO & Digital de Universal Assistance; Leonardo Caamaño, director regional Latam de Fundación Zurich; y Andrés Ehrler, secretario de Estado en el Despacho de Turismo de Honduras, abordaron distintas dimensiones de ese desafío, bajo la moderación de Fabián Román, presidente de Plan 21.
La discusión atravesó desde la empleabilidad juvenil hasta la regeneración ambiental y dejó un denominador común: para transformar un destino es necesario involucrar a empresas, gobiernos, instituciones educativas y comunidades.
Transforming the Future: más de 35 mil personas alcanzadas en Latinoamérica
La iniciativa Transforming the Future nació con el objetivo de impulsar la transformación de destinos hacia modelos sostenibles mediante una mirada integral, articulando al sector público, privado y las comunidades y procurando reducir los impactos negativos del turismo y potenciar los positivos. Uno de sus principales focos está puesto actualmente en los jóvenes y en su capacidad para convertirse, a su vez, en agentes de cambio dentro de sus territorios.
Desde Universal Assistance, Baron explicó que el programa parte de entender al propio viaje como una experiencia transformadora y trasladar esa lógica hacia los lugares y comunidades que reciben al visitante.
El ejecutivo indicó que el proyecto lleva más de tres años de trabajo y que durante ese período alcanzó a más de 35 mil personas en Latinoamérica, mediante la participación de comunidades y diferentes actores locales.
El modelo se apoya, además, en una coalición integrada por organizaciones de distinta naturaleza. Román destacó que participan una ONG latinoamericana, una empresa con presencia regional, una fundación corporativa y el Instituto de Turismo Responsable, y subrayó que la transformación de destinos se está llevando adelante con fondos 100% privados.
¿Crecimiento turístico o verdadero desarrollo?
Caamaño introdujo uno de los interrogantes centrales del panel: quiénes participan efectivamente del crecimiento de un destino y quiénes quedan afuera.
“¿Cuánto de este crecimiento realmente permite que las comunidades vulnerables formen parte de ese proceso virtuoso de crecimiento del destino turístico? ¿Quiénes son incorporados y quiénes quedan afuera?”, planteó.
Desde esa perspectiva, advirtió que incrementar la actividad turística no necesariamente equivale a generar desarrollo.
“El crecimiento económico y el desarrollo de mayor actividad turística, si no permite que sea integrador de las comunidades que forman parte de esos destinos, seguramente no va a significar desarrollo y se va a quedar solamente en crecimiento”, afirmó.
La mirada se vincula con uno de los pilares de Fundación Zurich: la equidad social y, particularmente, las dificultades que enfrentan millones de jóvenes latinoamericanos para completar su educación y dar el salto hacia el mundo productivo.
El desafío no termina con capacitar a los jóvenes
Uno de los puntos más concretos de la exposición de Caamaño fue la advertencia sobre los límites de los programas que se concentran exclusivamente en la formación. (El desafío emergente para un turismo sostenible)
Capacitar a los jóvenes, sostuvo, puede dejarlos preparados y motivados para conseguir su primera oportunidad laboral. El problema aparece cuando el mercado local no genera suficientes puestos de trabajo para absorberlos.
“Tenemos dos problemas. Acompañar a los jóvenes y formarlos y, segundo, generar esa oferta en volúmenes tales que puedan absorber a la mayoría de ellos”, explicó.
Por eso, Transforming the Future busca trabajar simultáneamente sobre las personas y sobre el ecosistema del destino: formación y mentoría para los jóvenes, pero también participación de empresas turísticas, hoteles, autoridades municipales y nacionales, instituciones educativas y universidades.
“Si solo nos enfocamos en acompañar a los jóvenes, en formarlos, pero no acompañamos esa formación con la generación de oferta suficiente, la transformación se queda a mitad de camino”, sintetizó Caamaño.
Honduras: de la sostenibilidad a la regeneración
Ehrler llevó la conversación al terreno ambiental a partir del caso de Honduras, destacando tanto la biodiversidad del país como la vulnerabilidad de sus ecosistemas frente al cambio climático y la contaminación.
El funcionario puso como ejemplo la barrera coralina mesoamericana y remarcó que los problemas ambientales trascienden las fronteras.
Uno de los casos presentados fue el de Tela, donde se identificaron especies de coral consideradas desaparecidas en otros lugares y procesos de regeneración y adaptación a altas temperaturas. Ehrler vinculó esa recuperación directamente con las comunidades que conviven con esos ecosistemas.
Para Ehrler, este caso muestra que el debate turístico debe avanzar un paso más.
“Ya no podemos hablar de sostenibilidad únicamente, tenemos que hablar de regeneración ”, sostuvo, vinculando ese concepto con la educación de las comunidades y de los niños en torno al cuidado de las especies.
“Sostenibilidad sin beneficios no es sostenibilidad”
El planteo ambiental terminó convergiendo con la dimensión social que había atravesado el resto del panel. Para Ehrler, preservar un ecosistema no resulta suficiente si quienes viven alrededor de él no encuentran oportunidades económicas.
“Sostenibilidad sin beneficios no es sostenibilidad”, afirmó. (Los destinos con el mejor turismo sostenible del mundo)
En ese contexto, el funcionario hondureño vinculó el desarrollo turístico con las oportunidades que encuentran los jóvenes en sus propios territorios y con fenómenos como la migración. Además, abrió la puerta a llevar la iniciativa Transforming the Future a Honduras.
Román recogió la propuesta y sintetizó el concepto detrás del programa: articular políticas públicas, iniciativa privada y academia para mejorar la formación y aumentar el impacto positivo del turismo sobre los destinos.
Transforming the Future busca ampliar su alcance en Argentina
Durante el intercambio con el público también se abordó la expansión del programa en Argentina. Román mencionó el trabajo con la Red Federal de Turismo, que permite alcanzar a más de 100 municipios.
Asimismo, señaló una propuesta dirigida a 66 destinos vinculados a Best Tourism Villages de ONU Turismo, con el objetivo de sumar jóvenes a programas de formación en turismo sostenible, emprendimiento y búsqueda de empleo.
La iniciativa ofrece líneas gratuitas de capacitación, desarrollo de centros de formación, empleabilidad y emprendimiento, junto con procesos de desarrollo sostenible que articulan al sector público con el ecosistema privado.

