En la sexta jornada en tierras portuguesas, la comitiva encabezada por la dirección directiva de Juan Toselli International Tours emprendió traslado hacia São João da Madeira, reconocido polo urbano e industrial del norte de Portugal y considerado la capital del patrimonio productivo luso. (La Convención de Juan Toselli se adentra en el corazón portugués)
Foto grupal en la puerta de Torre da Oliva.
La delegación tuvo la oportunidad de conocer el programa de Turismo Industrial, un proyecto pionero creado en 2012 con sede ejecutiva en la Torre da Oliva. A diferencia de los museos estáticos convencionales, esta propuesta abre las puertas de plantas de producción en pleno funcionamiento, permitiendo a los profesionales del turismo presenciar en directo la cultura del trabajo y la elaboración de bienes emblemáticos.
El recorrido por este ecosistema se estructura sobre tres pilares conceptuales que captaron la atención de los agentes de viajes: la Industria Viva (inmersión en plantas activas), el Patrimonio Industrial y Museográfico -que abarca el Museu da Chapelaria (sombrerería), el Museu do Calçado (calzado) y el Centro de Arte Oliva- y el vector de Creatividad y Tecnología, representado por incubadoras como Sanjotec, donde se conecta la tradición productiva con la innovación del futuro.
La experiencia en Viarco: historia, resiliencia y datos curiosos de un icono global
El hito más emotivo de la mañana fue la visita guiada y completa a las distintas áreas de la fábrica de lápices Viarco, la única en funcionamiento de todo Portugal y catalogada por expertos como la fábrica de lápices más pequeña del mundo.
Fundada originalmente en 1907 en Vila do Conde y adquirida en 1931 por el industrial Manoel Vieira Araújo para salvarla de los estragos de la Gran Depresión, la planta se radicó definitivamente en São João da Madeira en 1941. Hoy, piloteada por la cuarta generación familiar, la firma ha renunciado a la competencia masiva para convertirse en un referente mundial de bellas artes, creatividad y sostenibilidad.
Durante la visita, los participantes constataron el alto valor patrimonial y los datos curiosos que convierten a Viarco en una parada ineludible para el turismo de experiencias:
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Escala reducida y alcance global: con una plantilla artesanal de apenas 30 trabajadores, la planta produce 6,5 millones de lápices al año con maquinaria histórica del siglo XX y madera de cedro, exportando sus colecciones a tiendas exclusivas como el MoMA de Nueva York y Tokio.
Pioneros en inclusión (Lápices para daltónicos): en 2010, Viarco revolucionó el mercado al lanzar la primera caja de lápices adaptada para personas daltónicas en alianza con el código ColorADD, incorporando un sistema de símbolos intuitivos grabados en la madera.
Laboratorio vivo y patentes únicas: sus instalaciones albergan residencias artísticas internacionales de donde han surgido innovaciones como la acuarela de grafito y la pasta maleable ArtGraf.
Identidad sensorial: la fábrica produce colecciones aromáticas que evocan la flora portuguesa (lavanda, jazmín y azahar), además de mantener la fabricación de clásicos icónicos como el lápiz de carpintero o el lápiz bicolor de examinador (Olímpico).
De los canales de Aveiro al esplendor universitario de Coímbra
Tras el emotivo cierre en Viarco, el contingente puso rumbo hacia la ciudad costera de Aveiro, conocida por sus rías y sus emblemáticos barcos moliceiros. Esta encantadora ciudad costera de la región central, ubicada a solo una hora de Oporto y articulada a orillas de su emblemática ría, conocida como la célebre "Venecia de Portugal" recibió al grupo de agentes con su perfecta combinación de historia, arquitectura Art Nouveau decorada con azulejos tradicionales y su arraigada identidad marinera.
Durante la parada técnica y el almuerzo de camaradería, los profesionales tuvieron la oportunidad de degustar la gastronomía local y su icónico dulce típico, los ovos moles (una delicia a base de yema de huevo y azúcar envuelta en finas obleas), consolidando a Aveiro como una opción estratégica para escapadas de alta demanda desde los principales centros urbanos lusos.
El punto culminante de la visita fue la navegación por los canales urbanos a bordo de un moliceiro, la embarcación tradicional que históricamente se utilizaba para la recogida de algas en la ría. Durante el recorrido por el Canal Central, el Canal de São Roque y el Canal das Comportas, la delegación contempló desde el agua las fachadas históricas del pintoresco barrio de pescadores de Beira Mar, los antiguos almacenes de sal y pintorescos cruces como la Ponte dos Laços de Amizade, famosa por sus barandillas cubiertas de cintas de colores.
La experiencia ofreció a la red de ventas de Juan Toselli una visión integral sobre el valor paisajístico y patrimonial de la ciudad, sumando herramientas clave para la prescripción de itinerarios fluviales y culturales en el centro de Portugal.
Por la tarde, la comitiva continuó su viaje hacia Coímbra, una de las ciudades con mayor peso histórico de la Península Ibérica y sede de una de las universidades más antiguas de Europa. Tras el arribo y la instalación en el hotel Vila Galé Coimbra, la jornada concluyó con la cena formal del grupo.
Con este itinerario, Juan Toselli International Tours reafirma su compromiso de brindar a las 48 agencias participantes vivencias integrales de destino que combinan industria, patrimonio, innovación y turismo cultural de alto nivel.
Fotogalería del martes 3 de noviembre en la III Convención de Turismo de Juan Toselli International Tours
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