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Turismo estudiantil: crece la tensión por el fideicomiso y los viajes de egresados "por fuera de la ley"

En el Congreso de Faevyt, el turismo estudiantil debatió el futuro del fideicomiso, la informalidad y la caída de pasajeros en viajes de egresados.

Entre las alarmas, sobresale la situación del fideicomiso, la informalidad, la caída del poder adquisitivo, los costos operativos y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y financiamiento.

Uno de los principales expositores fue Adrián Manzotti, presidente de Aviabue y referente histórico del turismo estudiantil, quien advirtió sobre el complejo escenario económico que enfrenta el sector tras la pandemia y la reducción sostenida de pasajeros.

Hoy tenemos la mitad de los pasajeros y seguimos sosteniendo estructuras enormes”, afirmó.

Además, repasó el proceso de transformación que atravesó la actividad en las últimas décadas, al recordar que el segmento pasó de ser una actividad cuestionada y asociada a la informalidad a consolidarse como uno de los modelos más regulados del turismo argentino.

“Durante muchos años nos veían como los ‘piratas’ o los ‘chantas’. Hoy somos uno de los sistemas más seguros que existen”, resumió.

Turismo estudiantil en jaque: “Antes viajaban 30 chicos; hoy viajan cinco”

Además del conflicto regulatorio, los empresarios describieron un escenario económico cada vez más complejo para el negocio, marcado por la caída del poder adquisitivo de las familias y la reducción en la cantidad de pasajeros por curso.

“Antes un curso viajaba completo. Hoy hay grupos donde terminan viajando cinco o seis chicos”, explicó Manzotti.

Según detallaron durante el panel, el turismo estudiantil debió adaptarse en los últimos años a nuevas modalidades de financiamiento, mayores costos operativos y una demanda mucho más fragmentada.

El dirigente también alertó que muchas empresas continúan sosteniendo estructuras comerciales y equipos de trabajo similares a los de años anteriores pese a una fuerte caída en los volúmenes de venta.

En paralelo, empresarios de la actividad advirtieron que la flexibilización de controles y el crecimiento de operadores no habilitados profundizan todavía más la competencia desigual dentro del mercado.

El fideicomiso vence en 2027, pero el sector presiona para liberarlo antes

El eje más sensible del panel giró alrededor del fideicomiso del turismo estudiantil, un tema que desde hace meses genera tensión entre las agencias y el Estado.

El fondo, creado en 2017 para garantizar los viajes de egresados a través de la denominada “Cuota Cero”, tiene vigencia hasta marzo de 2027. Sin embargo, el sector privado insiste que el esquema “ya no tiene razón de ser” tras la eliminación de ese sistema y su reemplazo por seguros de caución privados. (Viajes de egresados en riesgo: alertan por controles en micros)

En ese contexto, las cámaras empresariales vienen impulsando gestiones para intentar adelantar la liquidación y recuperar los fondos inmovilizados. No obstante, dentro del propio sector reconocen que hoy no existen señales concretas de que esa apertura vaya a producirse antes del vencimiento formal del fideicomiso.

De hecho, empresarios consultados durante el Congreso remarcaron que el proceso continúa trabado y que las condiciones planteadas por el BICE siguen generando fuerte malestar entre las agencias.

Según explicó Manzotti, el sector viene reclamando precisiones sobre los fondos acumulados y cuestionando las demoras para avanzar en una resolución definitiva.

En ese marco, recordó la aparición de una nota oficial impulsada por la Secretaría de Turismo (SecTur) que sugería avanzar con la disolución del fideicomiso y que, según indicó, no había sido tratada previamente.

“Durante mucho tiempo discutíamos por qué no se avanzaba. Después apareció esta nota y entendimos que el pedido efectivamente se había hecho”, sostuvo.

El dirigente también cuestionó que, hasta hace poco, faltaba información sobre los montos administrados y los porcentajes que correspondían a las agencias. “Ni siquiera podíamos reflejar esos fondos en nuestros balances”, afirmó.

Actualmente, en el sector estiman que el fondo retenido oscila entre los $ 19 mil millones y los $ 23 mil millones, aunque no existen cifras oficiales definitivas.

Empresarios apuntan contra los viajes organizados “por fuera de la ley”

Otro de los temas que dominó el panel fue el avance de operadores no habilitados y viajes organizados fuera del sistema formal de turismo estudiantil.

Pablo Wolowski, coordinador de la Comisión de Turismo Estudiantil de Aviabue, reclamó una mayor articulación entre la Secretaría de Turismo y los ministerios de Educación provinciales para exigir que todos los viajes estudiantiles sean operados exclusivamente por agencias habilitadas.

Hoy una maestra puede organizar un viaje y competir contra empresas que pagan seguros, garantías y cumplen todas las exigencias”, cuestionó. (Estafas en un viaje educativo: IA, vuelos falsos y US$ 50 mil desaparecidos)

El dirigente pidió que todas las provincias incorporen mecanismos de control similares a los que ya existen en algunos programas oficiales, donde solamente pueden participar agencias registradas y autorizadas para turismo estudiantil.

Según sostuvo, actualmente existen jurisdicciones donde los viajes educativos dentro de la propia provincia pueden realizarse sin operadores habilitados, lo que genera -según denunció- una competencia desigual y mayores riesgos para las familias.

Wolowski también alertó sobre casos recientes de estafas vinculadas a viajes organizados fuera del sistema regulado y defendió el modelo formal del turismo estudiantil argentino.

Cuando una agencia habilitada tiene un problema, el viaje se garantiza. Cuando se hace por afuera, las familias quedan desprotegidas”, señaló.

Además, reclamó mayores controles sobre agencias que comercializan viajes educativos utilizando únicamente habilitaciones generales como agencias de viajes, sin contar con autorización específica para el segmento.

Turismo impulsa financiamiento y negocia con el BICE

Durante su exposición, Bernardo Moreno de la Dirección Nacional de Gestión y Relaciones Turísticas, que tiene a cargo la dirección de Fortalecimiento y turismo estudiantil, reconoció que el conflicto por el fideicomiso es actualmente uno de los principales temas de agenda entre el sector privado y el Estado.

El funcionario admitió que las respuestas obtenidas hasta el momento por parte del BICE fueron “evasivas”, aunque aseguró que la Secretaría viene realizando gestiones desde fines de 2025 para intentar avanzar con una redefinición del esquema.

En paralelo, adelantó que el Gobierno trabaja junto al Banco Nación en el desarrollo de líneas de financiamiento orientadas a facilitar el acceso de las familias a los viajes de egresados.

No queremos que el viaje de egresados sea visto como un lujo inaccesible”, sostuvo. ( El Gobierno apuesta al financiamiento de los viajes de egresados)

Moreno también destacó el trabajo conjunto que la Secretaría viene desarrollando con las cámaras empresariales y valoró el rol social y formativo del turismo estudiantil.

“No es solamente un viaje; es una experiencia que marca etapas y genera recuerdos para toda la vida”, afirmó.

Capacitación, grooming y nuevos desafíos

Además de los reclamos regulatorios, el panel también mostró algunas de las iniciativas que la actividad busca impulsar para profesionalizar aún más el negocio.

Wolowski anunció que, junto al Incatur, comenzaron a desarrollar talleres de capacitación para coordinadores de turismo estudiantil, con contenidos vinculados a psicología adolescente, RCP, primeros auxilios, grooming y bullying.

La primera experiencia se realizó en Buenos Aires y ahora buscarán replicarla en distintas provincias del país, comenzando por Santa Fe.

Según explicaron, el objetivo es fortalecer la formación de coordinadores y actualizar herramientas frente a problemáticas que hoy atraviesan directamente a los viajes estudiantiles y a la convivencia de grupos adolescentes.

Mientras el sector intenta adaptarse a un mercado más chico, costos crecientes y nuevas exigencias regulatorias, empresarios y funcionarios coincidieron en Mendoza en un punto: el turismo estudiantil atraviesa una etapa de redefinición, donde la profesionalización, la formalidad y el acceso al financiamiento aparecen como las principales banderas para sostener la actividad.