El Gobierno nacional avanza en una transformación profunda del turismo que impacta directamente en el núcleo del negocio: las agencias de viajes, los servicios guiados y la conectividad aérea. La eliminación del registro obligatorio para operar, junto con una batería de medidas desregulatorias, configura un nuevo escenario que busca ampliar la oferta, reducir costos y habilitar nuevos jugadores.
Sin registro de agencias, cambios para los guías y cielos más abiertos: el plan del Gobierno para el turismo
El Gobierno elimina el registro de agencias, flexibiliza guías y avanza con la desregulación aérea. Busca ampliar la oferta y potenciar el turismo.
El gobierno de Javier Milei redefine el rumbo del turismo: menos regulación para las agencias de viajes, guías y aerolíneas, y un nuevo mapa de oportunidades en todo el país.
Durante su exposición en el Summit de LN+, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendió este proceso como parte de una estrategia integral. En su visión, la combinación entre apertura normativa y expansión del transporte aéreo permitirá que el turismo se consolide como una de las grandes industrias de Argentina.
“Estamos batiendo récords de pasajeros todos los meses. Esto recién empieza”, sostuvo, al vincular el crecimiento con las reformas impulsadas en el código aerocomercial y en distintas regulaciones del sector.
Fin del registro de agencias: “El que quiera hacer turismo, que lo haga”
La eliminación de la Dirección Nacional de Registro de Agencias de Viajes marcó un quiebre estructural en el sector. Desde ahora, "cualquier persona podrá ofrecer servicios turísticos sin necesidad de habilitación nacional", en una decisión que redefine las condiciones de ingreso al mercado. (Desde hoy dejan de existir las agencias de viajes habilitadas)
Sturzenegger sintetizó el enfoque oficial con una frase que no pasó desapercibida: “No tiene sentido que alguien tenga que pedirle autorización al Gobierno para ser agente de viajes. El que quiera hacer turismo, que lo haga”.
El cambio se inscribe en una lógica de apertura que busca reducir la intervención estatal en una actividad considerada estratégica. A su vez, el ministro remarcó que el turismo actual evoluciona hacia experiencias más flexibles y personalizadas, lo que, según su visión, requiere un marco menos restrictivo.
El nuevo escenario, sin embargo, abre interrogantes para el sector formal en términos de competencia, estándares de calidad y protección al consumidor, en un mercado históricamente regulado.
Guías turísticos: menos exigencias y una tensión creciente con las provincias
La desregulación también alcanza a los guías de turismo, particularmente en parques nacionales, donde se eliminó la obligatoriedad de su contratación en excursiones grupales.
Según explicó el ministro, el esquema previo generaba sobrecostos que encarecían las experiencias, al incorporar servicios obligatorios que en muchos casos duplicaban el valor de la excursión. La medida apunta a reducir esos precios y ampliar el acceso.
Sin embargo, Sturzenegger reconoció que la flexibilización encuentra límites en las regulaciones provinciales. Para ilustrarlo, relató el caso de una docente de la Universidad de La Plata que buscaba ofrecer un tour temático vinculado a la arquitectura y la literatura francesa, pero fue impedida por exigencias de matriculación.
“Le cayó el Consejo Profesional de Guías Turísticos y no pudo hacerlo”, señaló, al cuestionar lo que definió como “el sistema de las castas”.
El episodio refleja una tensión creciente entre la desregulación nacional y los marcos normativos locales, que continúan condicionando el desarrollo de nuevas propuestas turísticas. (Desregulación en Buenos Aires: liberan a los guías del registro obligatorio)
Aviación desregulada: más rutas, nuevas empresas y apertura de servicios
El eje estructural del plan oficial se apoya en la desregulación del sistema aerocomercial, donde el Gobierno avanzó sobre múltiples dimensiones del negocio.
Uno de los cambios centrales fue la flexibilización para operar con aeronaves de menor porte, lo que permitió el desarrollo de rutas antes "inviables". Este modelo habilita conexiones con aviones de 6, 19 o 50 plazas, ajustando la oferta a la demanda real de cada mercado.
A partir de este esquema, comenzaron a expandirse operadores como American Jet y Humming Airways, que avanzan sobre rutas regionales y destinos intermedios con propuestas más flexibles.
En paralelo, se liberalizaron servicios clave en aeropuertos. El caso de las rampas (handling) es uno de los más relevantes: la apertura a nuevos prestadores introduce competencia en una actividad históricamente concentrada, con impacto directo en los costos operativos.
A esto se suma la desregulación del transporte en aeropuertos, que permitió la convivencia de taxis, remises, vans y plataformas digitales, mejorando la experiencia del pasajero y la conectividad terrestre.
El proceso también incluyó la simplificación de requisitos operativos y la apertura a nuevas tecnologías, como drones y actividades aerocomerciales emergentes, ampliando el ecosistema de servicios vinculados al turismo. (Volvieron los vuelos a Villa Gesell)
Carlos Pellegrini: del aislamiento a un “Disney argentino”
Dentro de esa visión, el caso de Carlos Pellegrini –en los Esteros del Iberá– aparece como un ejemplo paradigmático del potencial turístico argentino y de las limitaciones que aún enfrenta.
Sturzenegger utilizó una comparación contundente: “Si Carlos Pellegrini estuviera en Estados Unidos, sería Disney ”.
La definición busca dimensionar la calidad del recurso natural, pero también exponer la brecha entre su potencial y su desarrollo actual. Hoy, el destino requiere más de 10 horas de viaje terrestre, lo que limita su accesibilidad y su crecimiento.
El ministro planteó que la incorporación de conectividad aérea –incluso con vuelos de pequeña escala– podría transformar completamente la dinámica del destino. La posibilidad de viajar en una o dos horas permitiría desarrollar escapadas de fin de semana, integrar paquetes turísticos y potenciar la demanda.
En ese sentido, Carlos Pellegrini funciona como caso testigo de una estrategia más amplia: utilizar la aviación como herramienta para activar destinos emergentes y ampliar el mapa turístico argentino.
Parques nacionales, glaciares y Perito Moreno: más competencia para bajar precios
Otro de los ejes del plan libertario es la revisión del modelo de explotación turística en parques nacionales, con foco en el glaciar Perito Moreno. (Ley de Glaciares: inversión minera, reputación ambiental y el riesgo para el turismo receptivo)
Sturzenegger cuestionó el esquema actual de concesión, al considerar que la concentración en un solo operador derivó en precios elevados y limitó el acceso a las excursiones. Según explicó, el costo de caminar el glaciar puede superar los US$ 200 por persona.
“No puede ser que una familia tenga que pagar US$ 1.000 para vivir una de las experiencias más importantes del país”, planteó.
Frente a ese escenario, ponderó que el gobierno de Javier Milei impulsa la apertura a nuevos operadores, con el objetivo de fomentar la competencia y reducir precios.
La medida busca ampliar la oferta, democratizar el acceso y transformar uno de los principales atractivos turísticos de la Argentina en un producto más accesible y diversificado.
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