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Scioli desafía el debate por los precios: "No jodan más con que Argentina está cara, es valiosa"

Daniel Scioli defendió la competitividad argentina y destacó el crecimiento del turismo receptivo. ¿Argentina está cara para el extranjero?

"No jodan más con que Argentina está cara. Es valiosa y cada vez más extranjeros eligen visitar nuestro país", fue la frase pronunciada por Daniel Scioli en la Vitrina Turística Anato, pero no se trató de una declaración aislada. Fue una respuesta directa a una percepción que atraviesa al sector: que el país perdió competitividad relativa frente a otros destinos sudamericanos.

El secretario de Turismo y Ambiente sostuvo que “cada vez más extranjeros eligen visitar nuestro país” y destacó el crecimiento del 19% en la llegada de turistas colombianos en lo que va del año, junto con subas desde Israel y China. “Los números no son casualidad. Salimos juntos a buscarlos”, afirmó, en referencia al trabajo coordinado con el sector privado.

Para Scioli, el turismo es “un sector productivo estratégico para la recuperación del país”, y el eje está puesto en posicionar a Argentina como destino de valor agregado, no como plaza barata.

Sin embargo, cuando se observan los números regionales, el panorama es más complejo.

La región, el dato que incomoda a Daniel Scioli

Mientras el Gobierno celebra el desempeño en mercados lejanos, los principales emisores regionales continúan en retroceso. (Indec: el turismo receptivo cayó un 22%)

Según el informe preliminar de la Dirección de Mercados y Estadísticas de la Subsecretaría de Turismo, en el acumulado del año al 7 de febrero Brasil registró una caída interanual del 4,2% y Chile del 13%. Enero ya había mostrado bajas similares.

No se trata de mercados secundarios: Brasil y Chile explican históricamente buena parte del volumen de turistas hacia Argentina. Y son, además, los más sensibles a la comparación de precios.

Ahí es donde el debate deja de ser discursivo.

¿Caro o competitivo? La discusión de fondo

En el sector privado, la respuesta suele ser menos ideológica y más pragmática. Operadores regionales coinciden en que Argentina mantiene atributos diferenciales -naturaleza, gastronomía, cultura, diversidad de climas-, pero advierten que la ecuación precio-producto cambió.

"Hoy, un hotel cuatro estrellas en Buenos Aires puede ubicarse en valores similares a Río de Janeiro o Santiago de Chile. Una comida en restaurante medio presenta cifras comparables en las grandes capitales del Cono Sur", dijo un agente de viajes receptivo, para recalcar que el turista regional, que evalúa el costo total del viaje -vuelo, alojamiento y consumo diario-, compara cada dólar.

A su turno, un empresario patagónico enfatizó que Argentina no es el destino más caro de la región. "Uruguay suele ubicarse por encima en temporada alta, especialmente en la costa. Pero tampoco es claramente más barato que Brasil o Chile en muchos segmentos", dijo.

Por su parte, el común denominador de los profesionales explicó que la variable aérea -internacional y doméstica- influye notoriamente en la "percepción de caro”; mientras que recordaron que, cuando la ventaja cambiaria se diluye, el diferencial de competitividad deja de ser evidente.

"La inflación en moneda dura y la volatilidad cambiaria impactan directamente en la previsibilidad de tarifas y en la construcción de paquetes a mediano plazo", agregó un hotelero de la Ciudad de Buenos Aires.

El respaldo empresario y el desafío de la previsibilidad

En Bogotá, la presidenta de la Cámara Argentina de Turismo, Laura Teruel, acompañó la misión comercial con más de 30 empresarios y 23 espacios privados, y anticipó más de 1.200 reuniones de negocios durante la feria.

Teruel destacó que el gasto promedio del turista internacional en Argentina ronda los US$ 135 diarios, y subrayó que el crecimiento del turismo receptivo debe consolidarse “con estabilidad y previsibilidad”.

El concepto no es menor: en un escenario de volatilidad cambiaria, la planificación tarifaria se vuelve un factor decisivo para operadores internacionales.

El sector privado acompaña la estrategia de promoción, pero reconoce que la competitividad no depende sólo del marketing, sino también de condiciones macroeconómicas y estructura de costos.

Mercados lejanos: una lógica distinta

En Europa, Estados Unidos y Asia, la lógica es diferente. El turista de largo alcance prioriza experiencias únicas antes que precio absoluto. Patagonia, Iguazú o Mendoza compiten por atractivo diferencial, no por tarifa baja. (Argentina atrae al mercado europeo, pero frenos estructurales limitan el turismo receptivo)

Sin embargo, incluso en ese segmento aparecen límites estructurales: inflación en dólares, variabilidad cambiaria y competencia directa con Perú, Colombia o Brasil, que ofrecen productos similares con estructuras de precios más estables.

El desafío para Argentina no es sólo atraer visitantes, sino sostener su nivel de gasto y permanencia.

La tensión que define 2026

El planteo de Scioli es claro: Argentina debe posicionarse como destino valioso, no como destino barato.

Pero el mercado no responde a consignas. Responde a ecuaciones.

Argentina puede ser valiosa, pero en turismo internacional, el valor no se declama: se compara.

En un mercado regional donde Brasil ajusta precios, Chile sostiene estructura y Uruguay compite en segmentos premium, la competitividad se mide en dólares y en percepción.

La discusión no es semántica. Es económica. Y se resolverá en los próximos reportes de arribos.

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