El recorte de Javier Milei sobre la Administración de Parques Nacionales terminó exponiendo tensiones que desde hace tiempo atraviesan al Consejo Federal de Turismo (CFT), donde funcionarios provinciales cuestionan cada vez más el rol del organismo frente al ajuste nacional sobre áreas estratégicas para la actividad. (La motosierra de Javier Milei llega a Parques Nacionales)
Funcionarios de Turismo cuestionan el ajuste de Milei en Parques Nacionales
Funcionarios provinciales de Turismo rechazaron el recorte en Parques Nacionales y reclamaron que el CFT asuma un rol más activo frente al ajuste.
CFT en alerta: el ajuste de Javier Milei en Parques Nacionales generó críticas y tensiones dentro del turismo federal.
La decisión oficial, que redujo más de $ 2.500 millones en partidas vinculadas a conservación, infraestructura y manejo del fuego, generó rechazo en distintas provincias y reactivó un debate que venía creciendo en voz baja dentro del turismo federal: hasta dónde debe llegar el acompañamiento político a Daniel Scioli, secretario de Turismo, y cuándo el CFT debe asumir una postura más activa en defensa del sector.
El malestar atraviesa distintos espacios políticos y tiene un punto de coincidencia cada vez más visible dentro del organismo: el rechazo al ajuste sobre herramientas consideradas centrales para el desarrollo turístico regional.
Funcionarios de Turismo rechazan el ajuste en Parques Nacionales
Entre las voces que expresaron su rechazo aparece José María Arrúa, ministro de Turismo de Misiones, una de las provincias más sensibles al tema por el peso del Parque Nacional Iguazú en su economía turística.
“Esto no es ajuste. Es desproteger lo que es de todos. Es recortar en conservación, en guardaparques, en el cuidado de nuestra biodiversidad. Y también es atentar contra el turismo, que da bienestar a miles de familias. La selva misionera no es un gasto”, declaró Arrúa.
Según distintos informes provinciales y relevamientos compartidos dentro del CFT, el ajuste afecta recursos destinados al funcionamiento cotidiano de 46 parques nacionales, reservas y monumentos naturales, incluyendo combustible, patrullajes, mantenimiento, preservación ambiental y tareas de control territorial.
"El reordenamiento presupuestario también impacta sobre partidas vinculadas a infraestructura ecoturística y obras de prevención y combate del fuego, comprometiendo proyectos ambientales y servicios para visitantes en distintas áreas naturales del país", señalaron.
Entre las áreas más afectadas aparecen Parque Nacional Nahuel Huapi, con una quita superior a los $ 190 millones; Parque Nacional Lanín, que pierde más de $ 156 millones; y Parque Nacional Los Glaciares, con un recorte cercano a los $ 77 millones.
El mensaje de Arrúa encontró respaldo de otros funcionarios provinciales. Marcela Aeberhard, secretaria de Turismo de Santa Fe, acompañó el planteo y advirtió que recortar fondos a áreas protegidas y parques nacionales constituye “un grave retroceso”, porque "pone en riesgo la conservación ambiental, el turismo y el desarrollo de las economías regionales".
Por su parte, José Rosa, secretario de Turismo de La Rioja, indicó que "el ajuste es una decisión irresponsable que demuestra desinterés e ignorancia sobre el valor turístico y ambiental de estos destinos estratégicos".
Al respecto, explicó que en La Rioja, donde el Parque Nacional Talampaya es nuestro el atractivo turístico y una fuente de trabajo para cientos de familias, recortar fondos para conservación, infraestructura y prevención de incendios significa poner en riesgo patrimonio, empleo y desarrollo.
"Mientras el mundo invierte en sostenibilidad y turismo de naturaleza, el Gobierno Nacional elige el abandono y el deterioro de uno de los motores más importantes de las economías regionales", sostuvo, para enfatizar: "Cada peso que se recorta en Parques Nacionales es un golpe al empleo, a las economías regionales y a la imagen turística de la Argentina; no existe equilibrio fiscal posible si el costo es destruir el patrimonio natural de todos los argentinos".
También hubo cuestionamientos desde otros sectores del turismo provincial. Soledad Martínez, subsecretaria de Turismo de la provincia de Buenos Aires, manifestó su desacuerdo con la medida, mientras que desde Santiago del Estero crecieron las críticas al rol que viene ocupando el Consejo Federal de Turismo frente a este tipo de decisiones nacionales.
En provincias turísticas, el temor ya no pasa únicamente por la conservación ambiental. También preocupa el impacto que una menor capacidad operativa pueda tener sobre la experiencia turística, la prevención de incendios y la competitividad de destinos que dependen fuertemente de sus áreas protegidas para sostener actividad económica, empleo y llegada de visitantes. (CFT: reclamos por estadísticas, ausencias y falta de competitividad)
Nelson Bravo reaviva el debate sobre el rol del CFT
Las críticas al funcionamiento del CFT no son nuevas, aunque el ajuste sobre Parques Nacionales terminó acelerando un malestar que desde hace tiempo circula entre distintas provincias. Bravo había cuestionado el perfil que adoptó el organismo durante la gestión nacional y reclamó una postura más activa frente al desfinanciamiento de herramientas turísticas federales.
Según el funcionario, el CFT perdió capacidad de debate político y quedó reducido a un espacio centrado en relevamientos, presentaciones institucionales y acompañamiento formal, mientras el Gobierno avanza con recortes sobre áreas estratégicas para el sector.
En esa línea, vinculó el ajuste en Parques Nacionales con otros episodios que, según su mirada, reflejan una creciente centralización de recursos y una menor presencia nacional en políticas turísticas vinculadas a las provincias. Entre ellos mencionó el retiro de apoyo a determinados eventos, obras, turismo social y programas de promoción internacional.
Para el Bravo, el problema excede el caso puntual de Parques Nacionales y refleja una discusión más profunda sobre el lugar que ocupa hoy el turismo dentro de la agenda nacional. (Tensión en el CFT: críticas al rumbo, ausencias y malestar con Scioli)
El desafío del CFT: discutir políticas o sólo acompañar
La tensión dentro del CFT no nació con el recorte en Parques Nacionales, aunque la medida terminó exponiendo con mayor claridad un malestar que desde hace tiempo circula entre varias provincias por el funcionamiento del organismo y el rumbo de la política turística nacional.
Las diferencias venían apareciendo de manera silenciosa en debates vinculados a promoción, financiamiento, conectividad, eventos internacionales y centralización de recursos. Sin embargo, el ajuste sobre áreas protegidas actuó como un punto de inflexión dentro de un CFT donde, más allá de las diferencias políticas y regionales, empezó a consolidarse un denominador común: el rechazo al recorte impulsado por el gobierno de Javier Milei sobre herramientas consideradas estratégicas para el turismo federal.
En ese contexto, el próximo encuentro del Consejo Federal de Turismo, previsto en Mendoza en el marco del Congreso de Faevyt, aparece como una reunión clave para medir el clima interno del organismo.
Según pudo reconstruir este medio, distintos funcionarios celebran que el tema formará parte de la agenda política del encuentro y confían en que el CFT recupere capacidad de discusión frente a medidas nacionales que impactan directamente sobre las provincias y la actividad turística.
La expectativa estará puesta en determinar si el organismo avanzará hacia una postura más activa, capaz de debatir políticas federales y buscar consensos frente al ajuste, o si continuará priorizando un perfil institucional y de acompañamiento con poco margen real de incidencia.
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