En los últimos días se multiplicaron las denuncias públicas del sector hotelero y gastronómico patagónico por los aumentos de hasta el 2.700% en las facturas de gas. De hecho los empresarios aseguran que este ajuste pone en riesgo el normal desempeño de la actividad.
Con las ciudades al borde de la ebullición, los gobernadores patagónicos se reunirán con el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren; y el ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio; para expresarles que los mecanismos contemplados para establecer las tarifas no son los adecuados.
Por su parte, la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) manifestó la preocupación por el fuerte incremento de la tarifa del gas en establecimientos donde el recurso es de uso intensivo, y que impactan muy negativamente en la estructura de costos de los mismos, en su mayoría PyMEs.
"La dirigencia empresaria patagónica declara la imposibilidad de absorber los impactantes aumentos, que se suman a la sostenida caída del consumo, incrementos en insumos y otros servicios públicos, y la gran presión tributaria, entre otros", detallaron.
Asimismo aclararon que el sector apuesta al mantenimiento de las fuentes de trabajo, pero resaltaron la necesidad de encontrar alternativas de solución ante la difícil situación.
¿Peligra la temporada de invierno en la Patagonia?
Los empresarios de la región declararon la imposibilidad de absorber los impactantes aumentos, que se suman a la sostenida caída del consumo, incrementos en insumos y otros servicios públicos, y la gran presión tributaria, entre otros.
EN CARNE PROPIA.
Detallando que la temporada no viene de la forma que esperaban, Joaquin Escardó, gerente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Bariloche (Aehgb), comunicó que las reservas están un 50% abajo en relación a 2015, la caída de brasileños es muy fuerte y el mercado nacional está muy resentido por los tarifazos.
En esta línea sostuvo que los empresarios tienen que ser muy inteligentes en la estrategia de precios y ser agresivos en sus tarifas. Al respecto explicó: "Estamos muy caros y el proceso inflacionario de los últimos cuatro meses se comió la ventaja competitiva, debemos ajustar la rentabilidad para captar clientes".
En relación a los aumentos de los servicios, Escardó comentó que las subas dejan afuera de competencia a varios establecimientos. "Los empresarios habían contemplado un aumento razonable de hecho por encima de la inflación, pero las cifras que llegaron hacen inviable la operación", indicó, y agregó: "La temporada está en jaque. Lo que se vendió va a pérdida y si retocamos las tarifas por este aumento perdemos definitivamente al pasajero".
Por otra parte, el gerente de la Aehgb sostuvo que no hay posibilidades de hacer mejoras para paliar los incrementos. "Son muy pocos los que pueden invertir en eficiencia, y en el caso que pueda esto lleva tiempo. Los plazos para cambiar las calderas o los cerramientos (ventanas y puertas) no son cortos; y ni hablar de las elevadas tasas de interés de los créditos que dificultan la inversión", expresó.
A su turno, Gabriela Zuñeda, presidenta de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de la Patagonia Central, enfatizó que la carga tributaria, la inflación y los aumentos están complicando al sector. "Hay gente que está pensando en cerrar definitivamente, o en no abrir durante la temporada. Estamos haciendo todo el esfuerzo por mantenerlos, pero con estas medidas es imposible, ya no tenemos más espaldas", admitió.
Afirmando que presentaron diversos amparos, Zuñeda declaró: "Reconocemos que hay una necesidad de sinceramiento de la tarifa, pero no de manera cruenta y sorpresiva. El aumento va del 1.000% y 1.600% en otros destinos de la Patagonia y hasta de 3.000% en algunos casos".
Consultada por esta situación, la ministra de Turismo y Áreas Protegidas de Chubut, Cecilia Torrejón, dijo que es muy difícil trabajar con estos costos. "Según la zona, hay distintos valores. Lo que nos dijeron es que el aumento va desde 10 hasta 20 veces más", explicó, y agregó: "El aumento del gas primero repercutió fuertemente en Esquel y en toda la Comarca Andina, ahora también hace ruido en Comodoro Rivadavia".
Desde Santa Cruz, la secretaria de Estado de Turismo, Laura Santiago, reconoció que los aumentos fueron del 2.000% al 3.000%, lo que generó un malestar y una preocupación en el sector. "Los elevados costos son imposibles de afrontar y de trasladarlos a los productos", dijo la funcionario, y añadió: "Estamos hablando de que peligran las operaciones de los comercios".
En esta línea sostuvo que se están presentando diversos recursos de amparo para suspender temporalmente los pagos de servicios.
Para terminar, Santiago reconoció que en los primeros cuatro meses de 2016 hay una continua merma de visitantes nacionales y que están expectantes por las llegadas del turista brasileño.
PREOCUPACIÓN FEDERAL.
Ante el riesgo de no continuidad de las empresas turísticas que han recibido el continuo impacto del fuerte aumento de los costos relativos a la prestación de servicios, y que tuvo su más reciente evidencia en las tarifas del servicio de gas a lo largo del país, el Comité Ejecutivo de la Cámara Argentina de Turismo (CAT) expresó su preocupación por el impacto negativo que está generando este fuerte incremento en la viabilidad de las distintas actividades.
"En tiempos en los que con esfuerzo y compromisos conjuntos la actividad turística se enfoca no sólo en mantener los puestos de trabajo en un contexto de retracción sino además en cooperar en la creación de oportunidades de empleo, este nuevo golpe en la operación de las empresas del sector pone en serio riesgo la continuidad y supervivencia de las empresas turísticas, afectando tanto a la actividad turística en particular como al desarrollo de las economías locales, en regiones donde ya se dispone a encarar la temporada turística invernal", argumentó.
Asimismo, sostuvieron que en una actividad socioeconómica central que trabaja y comercializa a largo plazo, este tipo de variaciones tienden a generar una percepción de impredictibilidad que podría comprometer el desarrollo de nuevas inversiones y proyectos para un sector estratégico en la región, la cual además de tener alta demanda de este recurso, es generadora del mismo.
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