La Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc) advirtió que la medida de fuerza de los controladores aéreos ya está generando cancelaciones de reservas para la temporada de invierno en la Ciudad de Buenos Aires. La CAT, Fehgra y Faevyt habían alertado por el impacto negativo en toda la cadena turística.
Paro de controladores: hoteleros porteños advierten que se caen las reservas para las vacaciones de invierno
Hoteleros porteños alertan por cancelaciones de reservas tras el anuncio del paro de controladores aéreos en plena temporada de vacaciones de invierno.
Vacaciones de invierno en riesgo: hoteleros porteños afectados por el paro aéreo.
La incertidumbre generada por el paro de controladores aéreos convocado por la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) comienza a tener efectos concretos en el turismo argentino.
La entidad que conduce Daniel Prieto expresó su preocupación por las cancelaciones de reservas hoteleras porteñas durante las vacaciones de invierno.
Según la entidad, el anuncio del cronograma de medidas de fuerza para julio -que incluye retención de tareas en horarios críticos desde el viernes 11- impactó directamente en la planificación de los turistas, especialmente en el segmento nacional.
“La incertidumbre respecto a la conectividad aérea afecta a toda la cadena de valor del sector, desde hoteles y restaurantes hasta actividades culturales, museos y comercios”, explicaron. (Temporada de invierno: entre el optimismo oficial, la cautela empresaria y el avance del emisivo)
Hoteles de la Ciudad preocupados por las reservas canceladas para las vacaciones
El temor por una caída en la actividad turística no se limita a la Ciudad de Buenos Aires. Otros destinos urbanos con fuerte dependencia de la conectividad aérea, como Córdoba, Mendoza, Rosario y Salta, también podrían ver afectadas sus reservas si el conflicto se prolonga.
En este contexto, las entidades empresarias insistieron en la necesidad de previsibilidad y diálogo institucional. “Es fundamental cuidar la temporada invernal y evitar un daño mayor a un sector que ya ha sido duramente golpeado en los últimos años”, concluyeron.
En el caso porteño, el anuncio de la protesta ya produjo un efecto inmediato sobre el nivel de ocupación esperado, con anulaciones de reservas y preocupación entre los comercios gastronómicos.
“Con índices cercanos a los números de la pandemia, el sector hotelero y gastronómico atraviesa una de las situaciones más delicadas del último lustro”, señalaron desde la entidad.
Según la Ahrcc, las vacaciones de invierno representaban una oportunidad para al menos paliar el contexto de fuerte caída del consumo.
Sin embargo, el conflicto gremial deterioró las expectativas de un repunte y colocó a las empresas del sector frente a un escenario de incertidumbre.
“La medida del personal aeroportuario no sólo ha puesto en jaque la temporada sino que ha impactado concretamente en reservas”, afirmaron. (Empresarios aseguran que la temporada está en riesgo)
La entidad llamó al diálogo y remarcó que el impacto de la medida trasciende a los hoteles y restaurantes: también afecta a espectáculos, museos, centros de compras y otras actividades relacionadas con el receso invernal.
“Esperamos que este conflicto pueda resolverse con la debida intención de diálogo y consenso”, indicaron.
Cabe recordar que la preocupación no se limita al ámbito porteño. La Cámara Argentina de Turismo (CAT) también había expresado su rechazo a la protesta y exigido una pronta solución.
“El sector no puede quedar rehén de conflictos entre sectores gremiales y las autoridades gubernamentales”, declaró Laura Teruel, presidenta de la CAT, para remarcar: “Las vacaciones de invierno son uno de los momentos más relevantes del año para el turismo nacional”.
Asimismo, organizaciones del sector aerocomercial, como Jurca, IATA y ALTA, también habían advertido que las retenciones afectarían a miles de pasajeros, con consecuencias difíciles de revertir en términos de reprogramación y logística
Vuelos en suspenso: un paro con alto impacto negativo en la temporada de invierno
Sin conciliación, las medidas de fuerza programadas por Atepsa se aplicarán los días 11, 12, 13, 15, 18, 20, 24, 25, 27 y 30 de julio, en distintos horarios según el tipo de vuelo.
Esta situación coincide con las vacaciones escolares en varias jurisdicciones del país, lo que eleva la presión sobre el sistema aéreo y el sector turístico.
Se estima que cada jornada de paro podría comprometer hasta 250 vuelos, afectando a cerca de 30 mil personas por día.
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