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Actualidad Horeca

Otra vez sopa con el 30%

Nuevamente un impuesto del 30% encarece al turismo emisivo. No solo afecta el acceso a las divisas (todas), sino que también gravita sobre las compras hechas en moneda extranjera, incluidos obviamente los pasajes.

Otra vez, surge el desdoblamiento cambiario con un recargo del 30% para la compra de divisas y las operaciones en moneda extranjera en general. Obviamente, esto incluye a los tickets aéreos. Más allá del súbito veranito de estos días, me refiero a la corrida para definir la compra de tickets, tratando de sortear el 30% que entrará en vigencia recién luego de que el Congreso sancione la ley que lo crea y el Poder Ejecutivo lo ponga en vigencia (mínimo una semana más), todos los análisis coinciden en que el turismo emisivo caerá. En un contexto en el que ya viene cayendo a lo largo del año. Las cifras de la ANAC de noviembre pasado, el volumen de pasajeros internacionales hacia y desde nuestro país ha caído en casi 500 mil usuarios en lo que va del año. Sólo en noviembre, estuvo 4% por debajo de lo registrado en noviembre de 2018 y el acumulado del año habla de una merma del 7%.

Haciendo un análisis territorial, la zona conocida como AMBA (Área Metropolitana Buenos Aires) muestra una caída de –4%. El desplome en el Aeroparque es notorio, pero esto se debe a la vuelta atrás de la llamada “Regionalización” y se compensa con el crecimiento de Ezeiza que volvió a acoger los vuelos regionales. Neta y acaso más preocupante es la disminución del –22% que muestra la conectividad hacia y desde el exterior, que sufren las escalas del interior, siendo las más afectadas Tucumán, Salta y Rosario.

A propósito de esto, la caída que se espera del emisivo (algunos hablan del 30%) comenzó paradójicamente antes de que el impuesto nuevo entre en vigencia. Y es que, con diferencia de pocos días, dos compañías aéreas anunciaron que levantarán los vuelos hacia la Argentina.

¿Ya comenzó la caída?

En esta semana La primera fue American Airlines, con su MIA/COR; y la segunda fue Air Europa, con el vuelo a IGR. En realidad, la explicación de por qué se levantaron es equivalente: baja demanda, pero hablamos de dos casos diferentes.

El Miami/Córdoba sí apostaba al emisivo, fundamentalmente, es decir a los cordobeses que viajan al exterior. Sin embargo, el vuelo a Iguazú desde Madrid, apostaba en notoria medida al receptivo, es decir a traer europeos a las Cataratas.

El tiempo de la debacle

Según los datos de la ANAC, también es posible deducir que la ocupación promedio de los vuelos internacionales que operan hacia y desde el país, alcanza el 82%, aunque con picos del 93%. Esto significa que es probable que exista aún un “colchón” y que la “caída” no sea inmediata, sino paulatina, más bien como una hemorragia lenta. De hecho, el propio pico de ventas de estos días, prolongará en alguna medida este estado de cosas.

Obviamente, por volumen de operaciones y por los equipos que utilizan (más pequeños) las aerolíneas regionales serán las primeras en reacomodar la oferta, reducir frecuencias y consolidar vuelos. A las empresas de largo recorrido, les tomará un tiempo más.

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