Mendoza volvió a presentarse en Fitur con una estrategia clara: dejar atrás la promoción genérica y consolidarse como un destino premium, alineado con las demandas del viajero europeo de mayor poder adquisitivo. En Madrid, la provincia puso en primer plano una propuesta madura, donde el enoturismo, la gastronomía de nivel internacional y los productos de origen funcionan como ejes diferenciales.
Mendoza afina su propuesta premium en Europa: enoturismo, Michelin y oliva como diferenciales
Mendoza seduce al mercado europeo con una oferta de valor basada en enoturismo y la gastronomía, respaldada por naturaleza, inversiones y conectividad.
Enoturismo, Michelin y oliva: la hoja de ruta de Mendoza que reveló Gabriela Testa para captar el mercado europeo.
La agenda incluyó reuniones con operadores, organismos internacionales y destinos socios, además de acciones orientadas a fortalecer la llegada de inversiones y a sostener la integración de Mendoza en los grandes circuitos turísticos de Argentina y la región.
Enoturismo: liderazgo productivo y posicionamiento internacional
El turismo del vino fue el principal anclaje del mensaje mendocino en Europa. La provincia concentra el 75% de la producción vitivinícola argentina y cuenta con cerca de 250 bodegas abiertas al turismo, un activo que la posiciona con fuerza en el imaginario internacional.
“Ese volumen productivo se traduce en una oferta turística sólida y diversificada, que nos permite estar muy presentes en la mente del consumidor europeo”, explicó Gabriela Testa, presidenta del Ente Mendoza Turismo.
Ese liderazgo no es coyuntural. Desde hace más de 20 años, Mendoza integra la red de Grandes Capitales del Vino junto a destinos como La Rioja, Bordeaux, Verona, Mainz y Napa Valley, una pertenencia que refuerza la cooperación internacional y el posicionamiento del destino en mercados estratégicos. (Las agencias de viajes buscan respuestas en Mendoza ante un negocio cada vez más exigente)
Gastronomía Michelin: sinergia con el vino y salto cualitativo
La gastronomía apareció en la cita española como uno de los vectores clave para elevar el perfil del destino. La incorporación de Mendoza a la Guía Michelin, junto con la Ciudad de Buenos Aires, generó un fuerte interés entre compradores y operadores europeos.
“La gastronomía potencia de manera natural al turismo del vino. La entrada a Michelin nos dio una sinergia muy fuerte entre ambos productos y nos posiciona en un segmento de alta calidad”, subrayó Testa.
Este reconocimiento consolida a Mendoza como un destino capaz de atraer a un viajero que busca experiencias integrales: bodegas, cocina de autor, productos locales y servicios de alto nivel, con impacto directo en el gasto promedio y la extensión de la estadía.
Oleoturismo, nuevo producto experiencial
Entre las novedades destacadas en la feria, Mendoza puso en vidriera el desarrollo del oleoturismo como una nueva capa de su propuesta gastronómica. A través del programa Mendoza Oliva Bien, el aceite de oliva extra virgen ( AOVE) se consolida como experiencia turística concreta.
“Hoy el aceite de oliva ya es un producto turístico disponible: se pueden visitar almazaras, conocer el proceso productivo, degustar varietales y sumar propuestas gastronómicas”, detalló la funcionaria.
“Un visitante puede combinar una bodega con una aceitera en un mismo viaje, y eso enriquece la experiencia”, agregó.
Esta diversificación apunta a captar a un viajero interesado en el origen de los alimentos, la trazabilidad y las experiencias sensoriales, un perfil cada vez más demandado en Europa.
Naturaleza y montaña: complemento estratégico para el mercado europeo
Si bien el foco estuvo puesto en el eje gourmet, la naturaleza volvió a ocupar un lugar central en la narrativa mendocina. La Cordillera de los Andes, con el Aconcagua como emblema, funciona como complemento ideal para un mercado europeo que prioriza paisajes, trekking y actividades al aire libre.
En ese marco, el destino cuyano destacó el avance del proyecto de senderos de largo recorrido en la cordillera, con un trazado troncal de 450 km. y circuitos de distinta dificultad, desarrollado con criterios de sustentabilidad y en articulación con asociaciones de guías de montaña.
Perfil del viajero europeo y consumo
El mercado europeo representa alrededor del 15% del turismo internacional que recibe Mendoza.
Al respecto, indicó que se trata de un viajero que combina viajes de naturaleza en verano con visitas enoturísticas durante todo el año, y que muestra interés tanto por el ocio como por los vínculos comerciales asociados al vino y la gastronomía.
“Muchos países europeos tienen tradición vitivinícola, y eso también abre oportunidades de negocios y cooperación”, explicó Testa, al referirse a las reuniones mantenidas durante la feria.
Inversiones, eventos y conectividad
Más allá del turismo de ocio, Mendoza aprovechó Fitur para reforzar su posicionamiento como sede de eventos, viajes de incentivo y bodas. (Mendoza refuerza posicionamiento turístico en FIT 2025 con conectividad y nuevos productos)
La provincia cuenta con hoteles cinco estrellas, lodges de lujo, infraestructura para turismo MICE y escenarios naturales que hoy funcionan como nuevas locaciones para celebraciones, con fuerte demanda de mercados como Brasil y Paraguay.
La conectividad aérea aparece como un factor clave para sostener este crecimiento y garantizar la integración de Mendoza en los circuitos internacionales que recorren Argentina, muchas veces en combinación con Chile.
“Estas ferias fortalecen la articulación público-privada y nos permiten planificar acciones concretas en mercados donde ya tenemos conectividad o potencial de crecimiento”, concluyó Testa.
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