El frío glacial del emisivo, que hasta el último verano se cansó de batir records, es cada vez más evidente y preocupante para quienes dependen de ese segmento. En septiembre, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que la demanda de divisas por “Viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta” se desplomó un 53% respecto al mismo mes del año pasado.
La demanda de dólares por Turismo cayó a menos de la mitad que hace un año
Hay que remontarse a septiembre de 2011 para encontrar números igual de bajos. De hecho, el déficit de la balanza de divisas por Turismo se recortó un 62%, pese a que los ingresos de dólares por receptivo también cayeron.
O sea, mientras que en septiembre de 2017 se habían insumido US$ 980 millones en viajes (menos del 20% es en realidad e-commerce), este año se demandaron US$ 456 millones (de eso, US$ 100 millones correspondieron a bienes o servicios pagados por residentes que no estarían vinculados a turismo). Hay que remontarse a septiembre de 2011 para encontrar números similares.
Es tan grande el desplome tras la megadevaluación que el déficit entre ingreso de divisas por turismo y la salida por el mismo motivo se achicó un 62%. Es decir, hubo un rojo de US$ 318 millones. Aunque siga pareciendo mucho para un mes, en el mismo período de 2017 ese saldo negativo en la balanza había sido de US$ 825 millones.
Con lo cual, queda claro que no hizo falta reeditar una suerte de dólar turista o cepo que haga de torniquete al déficit externo récord del primer trimestre. Fue el encarecimiento de la divisa el que se encargó por sí solo de hacer que la cantidad de dólares destinados al pago de viajes al exterior entrara en una nueva era glacial.
El déficit neto de septiembre se originó en pagos netos a emisoras de tarjetas por US$ 214 millones, egresos netos de aerolíneas y otros transportistas por US$ 52 millones y pagos netos de operadores turísticos por US$ 65 millones, levemente compensados por ventas netas de billetes de no residentes por US$ 14 millones.
RECEPTIVO EN DEUDA.
De todos modos, por ahora, el achicamiento del déficit es pura contracción del emisivo, ya que la mejoría en los términos de competitividad del destino todavía no se expresa en una lluvia de dólares al país. Sin ir más lejos, en septiembre la cantidad de divisas liquidadas en el mercado formal por los turistas extranjeros que visitaron el país cayó un 11% respecto a un año atrás, siendo de apenas US$ 138 millones.
Pero septiembre no fue una rareza. Excepto en julio, en el último semestre todos los meses se registraron descensos interanuales en liquidación de dólares por turismo receptivo respecto a 2017.
En números
US$ 8.545 millones demandó el turismo al exterior contra los US$ 1.462 millones ingresados en lo que va de 2018.
11% cayó la recaudación de dólares por liquidaciones del turismo receptivo en septiembre.
62% disminuyó el déficit interanual de la balanza de divisas por turismo y gastos con tarjeta en el exterior durante septiembre.
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