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El Niño pone en alerta al turismo: Entre Ríos prepara el verano ante posibles crecidas

El Colitur advirtió por posibles crecidas de los ríos Paraná y Uruguay. Entre Ríos ya activó una estrategia para sostener la temporada de verano.

En pocas palabras

  • El Niño: advierte sobre posibles crecidas de los ríos Paraná y Uruguay.
  • Entre Ríos: activa un plan de contingencia para sostener la temporada de verano.
  • Estrategia turística: se enfoca en termas, gastronomía y eventos para diversificar la oferta.
Resumen generado por Thinkindot AI

El Niño dejó de ser una proyección meteorológica para convertirse en un desafío de planificación para el turismo del Litoral. Jorge Satto, presidente del Emturer y del Colitur, advirtió por posibles crecidas de los ríos Paraná y Uruguay, mientras Entre Ríos ya activó un dispositivo para proteger la temporada de verano. (Entre Ríos sale a competir por el invierno)

La advertencia fue planteada durante la reunión del Consejo Federal de Turismo (CFT), donde el funcionario puso el foco en el impacto que un escenario de lluvias superiores a las habituales podría provocar sobre playas, balnearios, costaneras y servicios ubicados cerca de los principales cursos de agua.

El Colitur llevó el riesgo de El Niño al Consejo Federal de Turismo

Durante su exposición, Satto comunicó que el calentamiento del océano Pacífico podría generar un escenario de exceso hídrico con consecuencias sobre las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay.

El presidente del Colitur planteó que las provincias deben comenzar a trabajar antes de que el fenómeno alcance su mayor incidencia, tanto en medidas de adaptación como en protocolos para informar el estado de los destinos, atractivos y servicios turísticos.

La preocupación excede un eventual cierre de playas. Las crecidas pueden modificar accesos, afectar paradores, campings y complejos ribereños, suspender excursiones náuticas, obligar a relocalizar eventos y alterar la programación comercial de agencias, operadores y prestadores.

Satto también reclamó responsabilidad al comunicar las contingencias. El desafío, según explicó, será advertir sobre los riesgos reales sin instalar que toda una provincia o región se encuentra paralizada cuando los inconvenientes pueden estar concentrados en determinados sectores costeros. (Cataratas del Iguazú: qué pasará con las visitas durante el cierre de 40 días de la Garganta del Diablo)

"Una imagen de una playa cubierta por el agua puede afectar la demanda de un destino completo, incluso cuando sus alojamientos, termas, restaurantes, circuitos culturales y restantes atractivos continúan funcionando con normalidad", compartieron desde la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de Paraná.

Qué está confirmado sobre El Niño y qué continúa bajo análisis

El último informe del Servicio Meteorológico Nacional confirmó que las condiciones del sistema El Niño-Oscilación del Sur son consistentes con una fase cálida y estimaron una probabilidad cercana al 100% de que esa fase se mantenga.

Ese diagnóstico confirma la presencia de El Niño, pero no determina por sí solo la magnitud que tendrán las lluvias o las crecidas durante todo el verano. El impacto final dependerá de la intensidad del fenómeno, su duración y la evolución particular de cada cuenca.

En el caso del río Uruguay, las previsiones fueron analizadas por Guillermo Collazos, director de Hidrología de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande. Durante una reunión realizada en Colón, el especialista indicó que las manifestaciones podrían comenzar en septiembre y extenderse entre seis y ocho meses, con precipitaciones superiores a las habituales y posibles crecidas.

La distinción resulta central para evitar una lectura alarmista. La fase de El Niño está confirmada; la altura que podrían alcanzar los ríos, las zonas eventualmente afectadas y la duración de cada contingencia requieren seguimiento hidrológico permanente.

Entre Ríos activa un plan para sostener la temporada de verano

Mientras el Colitur busca instalar el tema en la agenda regional, Entre Ríos comenzó a traducir la advertencia en medidas concretas. (La temporada de verano marcó el pulso del nuevo turismo nacional)

El Ente Mixto de Turismo provincial conformó la Mesa de Seguimiento y Adaptación Turística a la Contingencia Climática de la Costa del Río Uruguay. El primer encuentro reunió en Colón a municipios, organismos técnicos y referentes del sector privado para anticipar escenarios y coordinar respuestas.

La mesa tiene como función monitorear la evolución hidrológica, el estado de la infraestructura, el funcionamiento de los servicios y la agenda de actividades de cada destino. También centralizará la información oficial para evitar datos contradictorios entre municipios, prestadores y organismos provinciales.

Participaron representantes de Colón, San José, Liebig, Santa Ana, Villa del Rosario, Chajarí, Federación, Concordia, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú y Pueblo Belgrano, además de autoridades de diferentes microrregiones turísticas.

El esquema será replicado en otras zonas de la provincia con el objetivo de llegar a la primavera y al verano con protocolos de respuesta, alternativas comerciales e información actualizada para turistas y empresas.

Entre Ríos va a tener temporada de verano ”, aseguró Satto, quien reconoció que algunas playas podrían verse condicionadas, pero destacó que la provincia cuenta con productos suficientes para sostener la actividad.

Termas, gastronomía y eventos: la estrategia para reducir la dependencia de las playas

La respuesta entrerriana no se limitará al monitoreo de los ríos. La provincia también prevé reforzar la promoción de los productos que no dependen directamente de las zonas costeras.

Satto anticipó que se potenciarán las termas, el patrimonio histórico y cultural, los parques nacionales y provinciales, el enoturismo, la gastronomía y los carnavales. También se contempla trasladar eventos cuando su localización original pueda verse afectada por el agua.

La diversificación será una herramienta comercial para evitar que una contingencia localizada se transforme en una caída generalizada de reservas. (El destino de termas que encontró en el vino una nueva fuente de turistas)

Para las agencias de viajes y los operadores, esa estrategia permitirá reformular circuitos, reemplazar actividades suspendidas y ofrecer alternativas dentro del mismo destino. Para hoteles y complejos turísticos, ayudará a sostener la ocupación aun cuando determinadas playas o excursiones no estén disponibles.

"El desafío será comunicar esas opciones antes de que el pasajero decida cancelar. Contar con información diaria sobre accesos, atractivos, eventos y servicios será determinante para responder consultas y reducir la incertidumbre", explicaron desde el Enturer.

Lo que está en juego para el turismo entrerriano

La planificación anticipada también responde al peso económico que tiene el verano para Entre Ríos.

Durante la temporada de 2026, la provincia recibió más de 3,5 millones de turistas, alcanzó una ocupación promedio del 66% y registró picos del 97% durante Carnaval. El impacto económico superó los $ 305 mil millones, con un gasto diario promedio de $ 102.243 por visitante.

El movimiento se distribuyó entre alojamientos, gastronomía, transporte, recreación, comercio, fiestas populares, termas y destinos de naturaleza. Las playas fueron uno de sus principales motores, pero no el único.

Ese antecedente explica por qué la provincia busca anticiparse. Una afectación prolongada de los espacios costeros podría impactar sobre reservas, estadías y consumo turístico, especialmente en las localidades cuya propuesta estival está estrechamente vinculada con los ríos.