Inicio
Actualidad

Cataratas del Iguazú: qué pasará con las visitas durante el cierre de 40 días de la Garganta del Diablo

En Cataratas del Iguazú, el circuito Garganta del Diablo cerrará desde el 3 de agosto por al menos 40 días. El resto del Parque Nacional Iguazú seguirá abierto.

En pocas palabras

  • Cierre preventivo: el circuito Garganta del Diablo en Cataratas del Iguazú cerrará 40 días por desmontaje de pasarelas.
  • Parque abierto: el resto del Parque Nacional Iguazú mantendrá sus circuitos, servicios y senderos operativos.
  • Riesgo de crecidas: la medida busca proteger la infraestructura de posibles crecidas extraordinarias del río Iguazú.
Resumen generado por Thinkindot AI

La medida afectará exclusivamente al recorrido que conduce al balcón del salto más emblemático del parque. Los turistas podrán ingresar normalmente al área protegida y visitar los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde, el Sendero Macuco y otros atractivos, además de utilizar parte del Tren Ecológico de la Selva.

El cierre fue dispuesto por la Administración de Parques Nacionales (APN) junto con Iguazú Argentina S.A., concesionaria del Área Cataratas, sobre la base de informes climáticos e hidrológicos que anticipan caudales elevados en la cuenca durante los próximos meses.

Qué pasará con las visitas a Cataratas del Iguazú

El Parque Nacional Iguazú continuará abierto todos los días y mantendrá operativos sus principales circuitos, servicios gastronómicos, comercios y espacios de interpretación. La suspensión no implica, por lo tanto, el cierre integral de Cataratas, sino una modificación temporal de la experiencia ofrecida al visitante.

Seguirán habilitados el Centro de Visitantes Yvyrá Retá, Territorio Yaguareté, los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde, el Sendero Macuco y la muestra histórica del Viejo Hotel Cataratas. También continuará funcionando el Tren Ecológico de la Selva en los tramos disponibles, aunque no permitirá completar el recorrido hasta el balcón de la Garganta del Diablo.

La aclaración resulta central para agencias de viajes, operadores receptivos, guías y hoteleros de Puerto Iguazú. Los itinerarios deberán informar que el parque permanece abierto, pero que no estará disponible el circuito de 1.100 metros de pasarelas que atraviesa el río hasta la principal caída de las Cataratas. (Creció el turismo receptivo: casi 200 mil extranjeros más, pero se acortaron las estadías)

En términos comerciales, será necesario revisar la descripción de paquetes, excursiones y programas que incluyen la Garganta del Diablo como uno de sus principales componentes. Una comunicación imprecisa podría llevar a los pasajeros a interpretar que todo el atractivo se encuentra cerrado.

Por qué desmontarán las pasarelas de la Garganta del Diablo

El operativo contempla retirar progresivamente los pisos y las barandas metálicas instaladas sobre las pasarelas. Cada componente será trasladado a un sector seguro de la estación Garganta del Diablo, donde permanecerá almacenado hasta que las condiciones hidrológicas permitan comenzar la reinstalación.

A diferencia de los cierres preventivos habituales, que pueden resolverse en pocos días cuando baja el caudal, en esta oportunidad las autoridades decidieron desmontar la infraestructura antes de que llegue una eventual crecida extraordinaria.

Los análisis técnicos citados por Parques Nacionales advierten sobre la posibilidad de caudales elevados durante septiembre y octubre, con capacidad para provocar inundaciones y afectar las estructuras emplazadas sobre el río.

La estrategia busca evitar que pisos, barandas y tramos de pasarela sean arrastrados por la corriente, además de reducir los tiempos y costos necesarios para recuperar el circuito una vez superado el período de riesgo.

El cierre será de al menos 40 días

El plazo anunciado corresponde inicialmente a los trabajos de repliegue y resguardo de la infraestructura. Sin embargo, la fecha de reapertura no dependerá solamente de la finalización del desmontaje, sino también de la evolución del río y de los informes sobre la cuenca alta, localizada mayoritariamente en Brasil.

Por esa razón, los 40 días deben interpretarse como un período mínimo de cierre y no como una fecha automática para recuperar las visitas. Una vez que desaparezca el riesgo hidrológico, deberán reinstalarse las estructuras y realizarse las inspecciones técnicas correspondientes.

El circuito había reabierto el 27 de julio, después de permanecer cinco días cerrado por una crecida del río Iguazú. En aquella oportunidad, las autoridades habilitaron nuevamente las pasarelas tras comprobar el descenso y la estabilización del caudal.

La diferencia es que aquel episodio respondió a una contingencia inmediata, mientras que el cierre que comenzará el 3 de agosto forma parte de una intervención preventiva de mayor alcance. (Cenas, bodas y experiencias exclusivas en Cataratas del Iguazú: la Justicia frenó los eventos premium)

El antecedente de 2023 que condiciona la decisión

El operativo está atravesado por lo ocurrido en octubre de 2023, cuando una crecida extraordinaria arrastró 79 tramos de las pasarelas y dejó inhabilitado el circuito durante aproximadamente nueve meses.

La reconstrucción demandó una extensa intervención antes de que el paseo pudiera volver a recibir turistas. Con ese antecedente, la decisión actual apunta a preservar los componentes desmontables y evitar que una nueva crecida vuelva a producir daños de semejante magnitud.

La Garganta del Diablo es uno de los recorridos más reconocidos del Parque Nacional Iguazú y un componente decisivo de la promoción internacional del destino. Su indisponibilidad tendrá impacto sobre la experiencia de los pasajeros, aunque no impedirá visitar el resto de los saltos, senderos y miradores del área protegida.

El desafío para el trade turístico de Iguazú

Para la cadena comercial del destino, el principal desafío será administrar las expectativas de los pasajeros y evitar que el cierre parcial afecte la demanda general hacia Cataratas del Iguazú.

Agencias y operadores deberán ofrecer información actualizada antes del viaje, explicar qué circuitos continúan habilitados y, cuando sea necesario, reorganizar los tiempos de permanencia dentro del parque con actividades alternativas.

La comunicación deberá sostener dos mensajes simultáneos: la Garganta del Diablo no estará disponible durante al menos 40 días, pero el Parque Nacional Iguazú seguirá abierto y conservará buena parte de su oferta turística.