Todo el fastidio de las agencias de viajes contra la reducción de las comisiones se expresaba en el rostro del presidente de la Faevyt, Fabricio Di Giambattista, durante la Fitur. Tanto contra la unilateralidad de la decisión de Aerolíneas Argentinas como contra las implicancias de la pulverización del esquema de distribución vigente.
“Así es inviable la venta de tickets de la compañía”
El titular de la Faevyt cuestionó la unilateralidad de la medida y dijo que darle la espalda a las agencias le generará más costos que ahorro a la compañía. Asimismo, planteó que debe darse un debate sobre un nuevo modelo de distribución que incluya al canal intermediario. Reclamó comprensión y apoyo por parte del Estado.
TODO POR NADA.
-¿Siente que antes, con la gestión anterior, eran parte de las decisiones de la compañía?
-La verdad es que tanto con Juan Pablo Lafosse como con Fabián Lombardo había salido el tema de la baja de las comisiones. Pero nunca llegamos a un acuerdo, por una cuestión estructural y de necesidad del agente de viajes como principal canal comercializador. Y si no se redujeron es porque no encontramos ese consenso que asegurara la sustentabilidad de ambas partes. En cambio, ahora la decisión es unilateral. Nunca se planteó una posibilidad de trabajar el tema.
Por eso nosotros tenemos pautada una reunión con Isela Costantini para conocer su proyecto y cuál es su visión de las agencias como socios. Porque lo que vemos hoy es una inviabilidad de la venta de la aerolínea, sobre todo en cabotaje.
-¿Cree que Costantini dé marcha atrás con la decisión?
-Es muy difícil que Isela nos de la solución, pero sí tienen que escucharnos y acompañarnos en la búsqueda de una resolución con el mismo Gobierno del cual son parte.
-¿Por qué necesitan del Estado para cobrar un fee?
-Hoy estamos hablando de que necesitamos del Estado porque AR es del Estado. Además, yo imagino que la nueva gestión de Aerolíneas, como así el ministro de Transporte y el nuevo Gobierno en general, deben tener una idea de lo que pretenden con la compañía. Y eso es lo que queremos saber, porque en virtud de ello es que plantearemos una solución a la problemática.
En una planificación a 5 o 10 años el Gobierno puede proyectar un escenario de cielos abiertos, con competencia e ingreso de nuevas compañías. Y eso sería una materia de análisis. La otra sería seguir con el mismo modelo de hoy, de dos compañías. Donde una es la de bandera, a la cual históricamente hemos acompañado. Pero en la medida que AR no tenga competencia no va a haber incentivos para la comercialización. Nosotros queremos saber qué idea tiene el Gobierno para poder insertarnos en el proyecto que elija. Tenemos propuestas para que comercializar sus tickets no sea inviable ni un riesgo, sobre todo en cabotaje.
-¿Cuáles son las propuestas?
-En Sudamérica ya hay varios ejemplos. En Chile, en Paraguay o en Colombia hay diversas modalidades. En Colombia, además de un nuevo esquema con el fee incluido en el boleto, ha crecido el transporte aerocomercial. Más aún, allí las autoridades no emiten ninguna resolución si no están de acuerdo las asociaciones turísticas vinculadas. Eso sería grandioso replicarlo en Argentina. Porque los más interesados en traer gente al país somos las agencias, que siempre vamos a las ferias. Y en muchos casos son del interior, y la mayoría no son IATA. Van a buscar al cliente al aeropuerto y desde ahí arranca la operatoria. Y eso es porque no hay inclusión en el ticket aéreo al no estar dada la posibilidad de comercializar. Porque para hacerlo tenemos que presentar garantías y cumplir con un régimen que no se justifica desde el punto de vista de la rentabilidad.
Entonces, si no es AR la que reconozca el rol del agente de viajes, deberían ser la ANAC, las carteras de Turismo, Transporte o Economía, o bien entre todos revisar la cuestión para ver cómo podemos potenciar no sólo a la aerolínea de bandera, sino a la actividad en general.
-Los ejecutivos de AR dicen que la compañía se potencia con el ahorro de US$ 90 millones en los costos de comercialización...
-Antes que nada, para nosotros la comisión no es un costo. De hecho, es la inversión más barata que tienen. Porque el agente de viajes le resuelve problemas de tránsito y conflictos con el pasajero a un costo ínfimo. Y no mantenemos el empleo a costas de AR, sino que les resolvemos un problema, que si lo tuvieran que hacer les implicaría armar una estructura que hoy no tienen.
Si esa plata no la destinan a nosotros, van a gastar lo mismo o más en estructura para sostener ellos mismos ese esquema.
Esta medida es inocua para lo que es el gasto de AR. Hay dos cosas: por un lado, no valorizan el rol del agente de viajes; por el otro, buscan crecer en la venta directa. ¿Para qué? ¿Cuánto van a tener que invertir para promocionar su venta directa?
-Si no hay una solución, ¿se puede dar el caso de que ustedes llamen a dejar de vender AR?
-Eso es un proceso natural. Estoy seguro de que va a haber agencias que van a dejar de vender AR. Y no porque lo diga la Faevyt, sino porque es antieconómico. Entonces, Aerolíneas crecerá en su venta directa, pero en el medio relegará oportunidades a través del canal comercializador. Y las van a aprovechar otros, mientras que las 25 mil a 30 mil almas que trabajan en las agencias se volcarán a vender otras cosas. Al mismo tiempo, el negocio se concentrará en algunas empresas que tengan gran producción y cobren grandes incentivos.
El Gobierno plantea muy bien que hay que crecer con desarrollo y generación de empleo, pero para sostener el trabajo y poder incrementarlo hay que darle viabilidad y sustentabilidad al negocio de la comercialización turística. Necesitamos comprensión y apoyo al sector.
Temas relacionados

