Iberia cancela oficialmente todos sus vuelos a Venezuela
La aerolínea suprime sus rutas directas a Venezuela hasta el 31 de diciembre por la amenaza de EE.UU; retomarán los vuelos “cuando se garantice la seguridad”.
Un avión de la compañía Iberia.
La compañía explica que actúa “siguiendo la recomendación de AESA”, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, y condiciona la reanudación de la ruta a que se recuperen “las plenas garantías de seguridad” en el espacio aéreo venezolano.
El detonante de esta decisión está en la cadena de alertas emitidas primero por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) y después por AESA, tras el aumento de la tensión militar en el Caribe y en torno a Venezuela.
Washington advirtió de una “situación potencialmente peligrosa” por el incremento de actividad militar y de sistemas de defensa antiaérea en la zona, mientras el Gobierno de Donald Trump ha ordenado un nuevo despliegue naval y aéreo como parte de sus operaciones de presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, acusado de "narcodictadura". (Donald Trump sube la apuesta para la crisis en Venezuela)
¿Qué otras compañías planean suprimir sus vuelos a Venezuela desde Europa?
La suspensión de Iberia no es un caso aislado. Air Europa y Plus Ultra, que también operaban la ruta Madrid–Caracas con varias frecuencias semanales, anunciaron igualmente la cancelación temporal de sus vuelos tras la advertencia estadounidense y la recomendación de AESA, dejando sin salidas directas a Venezuela al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas algunos días clave.
A nivel internacional, aerolíneas como Avianca, TAP o Gol llegaron a cancelar o redimensionar algunas de sus operaciones hacia Caracas, reduciendo aún más la conectividad del país caribeño.
Iberia retomará sus vuelos a Caracas "cuando sea seguro"
En su comunicado, Iberia subraya que ofrecerá alternativas comerciales a los pasajeros afectados: cambio de fecha, modificación a otro destino cercano o reembolso íntegro del billete. La compañía insiste en que su intención es retomar los vuelos “tan pronto como la situación permita operar con total seguridad”, dejando claro que la seguridad operacional prevalece sobre cualquier consideración comercial en un contexto de alta tensión geopolítica.

