Gracias a los múltiples viajes que ha realizado a los principales parques naturales de Estados Unidos, Juan Toselli –presidente de Juan Toselli International Tours – puede abordarlos detalladamente y así aportar la información necesaria para conocerlos. En este caso, el directivo se refiere a las principales características de los existentes en Alaska.
Juan Toselli International Tours: cada parque nacional de Alaska confirma que el destino es uno de los últimos refugios de la verdadera naturaleza salvaje.
El estado, el más extenso de Estados Unidos, alberga algunos de los paisajes más salvajes del planeta. En ese sentido, sus parques nacionales son como ventanas a un mundo donde la naturaleza todavía manda.
Denali, con el monte más alto de Norteamérica, es el más icónico y accesible: una mezcla perfecta de montañas, tundra y grandes mamíferos como alces, lobos y osos.
En la costa sur, Kenai Fjords combina glaciares colosales con fiordos que se desploman en el mar, y es hogar de ballenas, orcas y leones marinos. Es uno de los parques más fáciles de visitar desde la ciudad de Seward.
También ligado al océano, aunque más remoto, Glacier Bay deslumbra con el hielo azul, fiordos profundos y ballenas jorobadas que atraen a miles de cruceros cada verano.
Juan Toselli International Tours: paisajes únicos de Alaska
Si hay un parque que simboliza a los osos de Alaska, ese es Katmai. Su fama mundial proviene de Brooks Falls, donde los osos grizzly pescan salmones a través de espectaculares saltos. Es accesible sólo en avioneta.
Similar en atmósfera, pero más silencioso y disperso, Lake Clark ofrece praderas costeras llenas de osos pardos, volcanes imponentes y lagos cristalinos, también alcanzables únicamente por aire.
Hacia el norte profundo, la dificultad de acceso se vuelve protagonista. Gates of the Arctic es el parque más remoto de Estados Unidos: no tiene caminos, servicios ni senderos, y sólo se llega caminando desde aldeas apartadas o en avioneta.
En tanto, Kobuk Valley, famoso por sus dunas de arena en pleno Ártico, comparte ese nivel extremo de aislamiento.
Más al sureste, Wrangell–St. Elias, el parque más grande del país, combina montañas gigantes y glaciares interminables; algunas áreas se pueden alcanzar por caminos de ripio, pero otras demandan vuelos especiales.
En conjunto, los parques nacionales de Alaska representan un mosaico de nieves eternas, volcanes activos, costas indómitas y titánicas migraciones de animales.
Desde la majestuosidad accesible de Denali y Kenai hasta la soledad absoluta de Gates of the Arctic, cada parque confirma que Alaska es uno de los últimos refugios de la verdadera naturaleza salvaje.
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