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El "restart" de la industria de cruceros en Argentina

El derrumbe del consumo no llegó al río y el negocio de los cruceros vuelve a surfear la ola. La inflación en dólares encarece los viajes por Argentina y abre una oportunidad para la industria crucerística.

En sintonía con las estadísticas globales del segmento cruceros, la reciente temporada de cruceros arrojó números alentadores para Argentina, que recuperó la cuota de mercado pérdida durante la pandemia.

Alejadas de la coyuntura de consumo, las previsiones marcan altibajos para el periodo 2024/2025: el muy buen ritmo comercial y la voraz demanda no condicen con el ánimo de las navieras, quejosas por los altos costos operativos.

Por su parte, los empresarios vaticinan una temporada “récord” en facturación –no así en recaladas–, al tiempo que coinciden en que las tarifas competitivas con “todo incluido” y los servicios de calidad conquistan al pasajero argentino.

Asimismo, ponderaron que Brasil domina las ventas; mientras que destacan las salidas desde Estados Unidos y advierten una caída de los itinerarios en Europa.

Entre los desafíos coinciden que la macroeconomía puede alterar los negocios; así como aseveran que el “factor vuelo” es clave para promover o frenar la venta.

Argentina en la proa

Según datos oficiales, el segmento en Argentina generó más de US$ 200 millones de actividad económica y fue responsable de 25 mil empleos.

Siguiendo con los números, la temporada cerró con 733 recaladas, distribuidas en 557, 127 y 49 buques que arribaron a Ushuaia, Ciudad de Buenos Aires y Puerto Madryn, respectivamente.

Respecto a los visitantes, se estima que llegaron al país más de 755 mil turistas, quienes tuvieron un gasto promedio de US$ 109 diarios. La mayoría de los extranjeros procedieron de Brasil, Uruguay y Estados Unidos.

Negocio a la vista para las agencias viajes

En lo que respecta a Argentina los referentes de la comercialización de cruceros evidencian una preventa ambiciosa, y recalcan que el desafío es vender más de 30 mil pasajeros argentinos, cifras que coquetean con las “épocas doradas” del rubro y que datan de 2011.

Para ello, confían en que las políticas de promoción y tarifas agresivas seduzcan a los consumidores; en tanto afirman que los clientes quieren congelar el precio de las vacaciones.

En este orden advierten que la inflación en dólares provocó que viajar al exterior, o en el país, sea “poco competitivo” vs. un producto de calidad que puede ser “all inclusive”.

Por otra parte, y tras el párate comercial del primer trimestre, algunas empresas en los últimos dos meses registraron incrementos en el orden del 400%; y prevén cerrar el año con un aumento del 200%.

En esa línea, explicaron que las cabinas serán apenas un poco más que en la temporada pasada, pero que la facturación será mayor.

"La demanda para la preventa es muy fuerte y los barcos se llenarán antes de lo previsto", indicaron, para agregar que, a este ritmo, los precios subirán considerablemente. No avizoran que la demanda retroceda.

Asimismo, puntualizaron que las ofertas de vuelos traccionan la decisión del cliente, y subrayaron la conectividad al Caribe para mantener vivo el destino.

Cruceros: un segmento multiplicador

Afirmando que la demanda de esta temporada, nuevamente, tendrá una concentración en la ruta Buenos Aires-Brasil, los profesionales advirtieron que la tendencia es cada vez menos pronunciada.

Si bien históricamente el 80% de las reservas correspondían a cubrir los itinerarios que recorren las costas de Río de Janeiro y Búzios, los empresarios reconocieron que crecieron los pedidos para viajar a la Antártida, pero aclararon: “La próxima temporada no vendrán los navíos de Celebrity ni Azamara. La oferta se achicó y los pasajeros están pagando tarifas más elevadas”.

No obstante, comunicaron que los minicruceros de tres noches a Uruguay están al tope de las cotizaciones.

En este orden valoraron que se trata de una propuesta muy bien recibida por el mercado local, ya sea para “iniciarse en el mundo crucerístico” o para “escaparse unos días de la vorágine capitalina”.

Otra diferencia respecto a otros años tiene que ver con las formas de pago, y explicaron: “El pasajero cancela sus viajes con dólares billetes y pide que el servicio incluya, además, el paquete de bebidas y propinas”.

En cuanto a las salidas desde Miami, Nueva York y Santo Domingo, los ejecutivos señalaron que el ritmo de ventas es “interesante”, siendo las consultas al estado de Florida lo más solicitado.

La alternativa de viajar en cruceros sin visa es un producto a posicionar”, dijeron, para detallar que las operaciones a Europa están “pausadas”.

El problema de las tasas

Recientemente, en la feria Seatrade, ejecutivos de las navieras que recalan en Argentina le enfatizaron a Daniel Scioli, secretario de Turismo, Deporte y Ambiente, que consideran exorbitantes las tasas que deben pagar de peaje en la hidrovía.

No obstante, los profesionales reconocieron que el problema es regional e instan porque los gobiernos de Argentina, Uruguay y Brasil –también sumaron a Chile– se decidan a promover “seriamente” el producto cruceros.

Remarcaron que, comparado con otros puertos, operar en la región es muy caro; y solicitan previsibilidad y políticas integrales más allá de descuentos estacionales.

Entre las soluciones mencionaron la necesidad de bonificaciones sobre las tarifas de las tasas por el uso de los puertos, el escáner, el servicio específico de uso de muelle a los cruceros con pasajeros en turismo internacional, el cargo de seguridad y del peaje de la Vía Navegable Troncal (VTN).

Asimismo, se quejaron del sistema de medición de Tonelada de Registro Neto (TRN), el cual toma la capacidad volumétrica de los buques y no la ecuación entre masa y peso de estos.

Brasil domina las ventas, pero los minicruceros de tres noches a Uruguay están al tope de las cotizaciones.

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