INFORME ESPECIAL

¿Por qué el turismo es vulnerable al cambio climático?

En las reuniones del G20 y COP26 se presentaron informes que hacen especial foco en el impacto que tendrá una profundización del cambio climático en el turismo.

Si bien no es un tema nuevo, el tono de la alerta por el impacto del cambio climático en la agenda del turismo subió varios decibeles y se accionó el “código rojo”.

Como muestra discursiva de esta escalada se inscriben las declaraciones del propio secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Zurab Pololikashvili, quien advirtió que “la emergencia climática es una amenaza mayor que el Covid”. O las de Julia Simpson, presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), quien sentenció: “No tenemos alternativa: tenemos que transformarnos en verde”.

¿Por qué el cambio climático amenaza al turismo?

Con motivo de las recientes reuniones del G20 en Italia y la Conferencia sobre Cambio Climático en Glasgow (COP26) se presentaron varios informes científicos -independientes de turismo- que hacen especial foco en el impacto que tendrá una profundización de la emergencia climática en la industria de los viajes.

Niclas Svenningsen, gerente de Acción Climática Global de Convención Marco de las Naciones Unidas, admitió durante COP26 que “el turismo es uno de los sectores más vulnerables al cambio climático y uno de los que más tiene que aportar a la agenda de desarrollo sostenible 2030”.

Durante el evento realizado en Glasgow, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) presentó su último y más completo informe científico donde declaró un “código rojo para la humanidad”, explicado -en parte- por un 2021 sin precedentes en desastres climáticos, incluidas inundaciones, ciclones, sequías, domos de calor, huracanes e incendios.

Leer el informe especial de Ladevi Latam "Cambio climático: un desafío de supervivencia para el turismo"

La nueva normalidad climática

“Los fenómenos extremos son la nueva normalidad”, advirtió Petteri Taalas, secretario general de la Organización Metereológica Mundial (OMM), quien analizó: “La dura realidad del cambio climático se desarrolla en tiempo real ante nuestros ojos. Es un anticipo de lo que enfrentarán las generaciones futuras”.

En la página del IPCC hay atlas interactivo que ilustra muy gráficamente cuáles efectos del cambio climático se harán sentir más a nivel de cada región. “Ya está afectando a todas las zonas de la Tierra, de múltiples formas y los cambios que experimentamos aumentarán con un calentamiento adicional”, explicó el copresidente del Grupo de Trabajo I del IPCC, Panmao Zhai.

Acceda al Atlas interactivo de IPCC sobre los cambios climáticos y vea las previsiones para su región

Cuando hablamos de regiones también hablamos de destinos turísticos. Y, como señala el informe del IPCC, al alterar el ciclo del agua, el cambio climático provocará cada vez más lluvias e inundaciones y, a la vez, sequías más rigurosas, incendios y olas de calor.

¿Cómo afectaría el cambio climático al turismo en Latinoamérica?

En vísperas de la reunión de G20 en Italia, celebrada el 30 y 31 de octubre pasado, la Fundación Centro Euromediterráneo sobre Cambio Climático (CMCC) publicó el Atlas de Riesgos Climáticos. Se trata del primer estudio de este tipo que proporciona escenarios climáticos, información, datos y cambios futuros en el clima en los países de Grupo. Y lo llamativo es que en esa serie de hojas informativas el turismo aparece ubicado como uno de los sectores económicos en riesgo.

Desde sequías, olas de calor y aumento del nivel del mar hasta la disminución de los suministros de alimentos y las amenazas al turismo, estos hallazgos muestran cuán severamente afectará el cambio climático a las economías más grandes del mundo a menos que actuemos ahora ”, advirtió Donatella Spano, miembro del Consejo Estratégico de CMCC y coordinadora del Atlas.

Algunos de los cambios concretos que prevé el estudio son alarmantes. Por caso, las olas de calor podrían durar al menos 10 veces más en todos los países de G20, mientras que en Argentina, Brasil e Indonesia se extenderían más de 60 veces más para 2050. En Europa, las muertes por calor extremo podrían aumentar de 2.700 por año a 90.000 por año para 2100, en un escenario de altas emisiones.

El cambio climático también afectará la seguridad alimentaria y el aumento del nivel del mar podría dañar la infraestructura costera en 30 años. Los incendios forestales, las inundaciones costeras y los huracanes podrían incrementar los costos de los seguros y reducir el valor de las propiedades en los países comprometidos.

El Atlas presentado en G20 cubre tres países de Latinoamérica: Argentina, Brasil y México. En los tres casos las advertencias respecto a cómo se modificarían los destinos turísticos son serias (sin contar los impactos indirectos por el deterioro de la economía, la salud y las condiciones de vida, en general):

  • México: el turismo es un sector clave de la economía mexicana, contribuyendo con un 8,7% de su PIB. Las zonas costeras, importante destino turístico internacional, son altamente vulnerables a los impactos climáticos, por lo que se espera que se vean muy afectadas por el cambio. Los ricos ecosistemas marinos también están en peligro de sufrir eventos climáticos severos y aumentos de temperatura. Además, los hoteles ubicados en las zonas costeras están constantemente en riesgo por los efectos de los ciclones tropicales, y los costos de la prevención de desastres aumentan todos los años. Se estima que para 2050, los impactos climáticos sobre el turismo extranjero podrían resultar en una pérdida de € 89 millones o el 0,01% de PIB, tanto en escenarios de medias y altas emisiones.
  • Argentina: en las últimas décadas se ha observado una tendencia progresiva hacia la prolongación de las condiciones climáticas de verano durante la primera parte del otoño. Y las proyecciones muestran una tendencia similar para el resto del siglo. Si bien esto favorecería un incremento del turismo interno a las zonas de playa y la costa marítima, en la Patagonia -destino estrella para el receptivo internacional- habría una reducción en los viajes vinculados a la montaña y los deportes de invierno, debido a la retirada de glaciares y la tendencia decreciente de las precipitaciones y la nieve.
  • Brasil: la erosión de la zona costera -que alberga 50 millones de personas y es donde se encuentran los principales destinos turísticos- ha ido en aumento en las últimas décadas. Los impactos del cambio climático ya son perceptibles, tanto en el sur como en el norte, con inundaciones por mareas de tormenta, pérdida de costas arenosas, daños a asentamientos, infraestructura y ecosistemas. El cambio climático puede exacerbar estas secuelas debido al aumento del nivel del mar, del oleaje y las tormentas.

    Lea o descargue las fichas sobre el impacto climático en Argentina, Brasil y Chile

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