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Hotelería: Álvarez Argüelles alerta por los costos, el consumo y la competencia desleal

La empresaria Claudia Álvarez Argüelles describió un consumo debilitado y pidió cambios en impuestos, tasas y controles para mejorar la competitividad hotelera.

En pocas palabras

  • Consumo debilitado: la empresaria Claudia Álvarez Argüelles alerta por un consumo frágil que limita el aumento de tarifas hoteleras.
  • Impuestos y tasas: se solicita una revisión de impuestos y tasas para mejorar la competitividad del sector hotelero.
  • Competencia desleal: se denuncia competencia desleal por parte de alquileres temporarios que operan sin las mismas obligaciones que los hoteles.
Resumen generado por Thinkindot AI

Claudia Álvarez Argüelles, al frente de Álvarez Argüelles Hoteles, planteó que debilitamiento del consumo deja a los hoteles con poco margen para aumentar tarifas mientras sus gastos siguen creciendo. Además, vinculó las dificultades del negocio con la demanda insuficiente, la carga impositiva y las diferencias de obligaciones frente a la oferta de alquileres temporarios. (Hoteles: Buenos Aires ofrece incentivos fiscales)

En declaraciones a Agenda Real, un programa de streaming de Canal 8 de Mar del Plata, la empresaria reconoció avances en la estabilidad macroeconómica, pero advirtió que esa mejora todavía no genera el movimiento turístico que necesitan los establecimientos.

Su diagnóstico también incluyó un cuestionamiento a las respuestas oficiales: mientras pidió revisar impuestos y tasas para ganar competitividad, señaló que los planteos para regular los alquileres temporarios encuentran receptividad, pero no se traducen en acciones.

Consumo debilitado: la demanda pone un límite a las tarifas

Álvarez Argüelles describió una actividad condicionada por la insuficiencia del turismo interno y la competencia de los destinos del exterior por los viajeros argentinos.

En ese contexto, indicó que la posibilidad de actualizar los precios encuentra un límite comercial: los hoteles necesitan captar huéspedes y no logran trasladar todos los aumentos de sus gastos al alojamiento.

“Nuestro producto no ha subido acompañando la inflación”, afirmó. La contracara está en los costos operativos: “Pero los gastos sí han subido, mucho más que la inflación”.

La combinación, explicó, presiona la rentabilidad. La menor capacidad de ajustar tarifas coincide con una estructura de gastos que los establecimientos deben afrontar para sostener sus servicios.

Según relató, el impacto atraviesa diferentes segmentos de la operación del grupo en Mar del Plata. “Nosotros aquí operamos hoteles de tres estrellas, cuatro y cinco estrellas, y afectó a todos por igual”, expresó.

A ese escenario se suma una menor anticipación de las reservas. Las decisiones sobre la fecha del viaje reducen la previsibilidad para organizar equipos, servicios y estrategias de precios. (Feriado de octubre: el fin de semana largo tuvo más turistas, viajes más cortos y menos gasto)

Impuestos y tasas: el pedido para competir con mejores precios

La empresaria cuestionó que se califique a la hotelería argentina como cara sin considerar los costos que afronta. Al describir el impacto de la energía, mencionó casos de aumentos de hasta el 1.000% en establecimientos del grupo.

Su planteo apunta a discutir qué parte del precio final responde a gastos que exceden la gestión comercial de cada hotel.

Álvarez Argüelles reconoció que el esquema previo de subsidios requería modificaciones. Sin embargo, sostuvo que esa transformación debe contemplar su impacto sobre las empresas y acompañarse con una revisión de las cargas que recaen sobre la actividad.

La reducción de impuestos y tasas aparece, en su diagnóstico, como una herramienta para ofrecer precios más competitivos. Por eso, extendió el planteo a los niveles municipal, provincial y nacional.

La empresaria vinculó esas reformas con la posibilidad de mejorar las condiciones de venta: con una demanda que restringe los aumentos, aliviar los costos permitiría ampliar el margen para competir por los visitantes. (Bariloche busca volver a cobrar la Ecotasa y los hoteleros se oponen)

Alquileres temporarios: las autoridades escuchan, pero no ejecutan

El cuestionamiento más directo a la respuesta oficial estuvo relacionado con los alquileres temporarios comercializados mediante plataformas.

Álvarez Argüelles sostuvo que las cámaras empresarias vienen trasladando la necesidad de regular esa oferta, pero diferenció la disposición al diálogo de la implementación de medidas. “Hay receptividad desde la palabra, pero no hay ejecución, no hay acción”, afirmó.

La empresaria enumeró las obligaciones tributarias, sanitarias y de seguridad que deben cumplir los hoteles habilitados; al tiempo que remarcó que una parte de la oferta extrahotelera compite sin exigencias equivalentes.

En este sentido, aclaró que su objeción no alcanza a la totalidad de los alquileres temporarios. "El cuestionamiento se concentra en quienes, según su planteo, comercializan alojamiento sin cumplir las mismas condiciones", subrayó.

La competencia desleal que denuncia está vinculada con esa diferencia de obligaciones y controles, que repercute en los costos de cada modalidad de alojamiento.

España y Francia: los ejemplos de regulación que mencionó

Para sostener la posibilidad de avanzar con medidas, Álvarez Argüelles mencionó a España y Francia como países que desarrollaron regulaciones para los alquileres turísticos, y valoró esas experiencias.

La referencia incorpora una comparación concreta al debate: otros mercados turísticos adoptaron instrumentos para identificar la oferta, establecer obligaciones y controlar su funcionamiento.

En Francia, por ejemplo, la legislación permite a los municipios reducir a 90 días anuales el máximo de alquiler turístico de las residencias principales. Es una facultad local, cuya aplicación depende de cada municipio.

En el planteo de la empresaria, avanzar con reglas y controles también permitiría proteger a los huéspedes y preservar la reputación del destino ante prestaciones deficientes. (Mendoza reforma las reglas hoteleras: los alquileres tipo Airbnb quedan afuera)

Seguridad y conectividad para recuperar visitantes

La recuperación del consumo turístico también requiere, según Álvarez Argüelles, atender las condiciones que influyen en la elección del destino.

“La condición número uno del turismo es la seguridad”, sostuvo. Junto con esa preocupación, ubicó la necesidad de mejorar la conectividad aérea, terrestre y ferroviaria.

La empresaria propuso una planificación para Mar del Plata que trascienda los cambios de gobierno. En el frente comercial, expresó su expectativa de que el encarecimiento de Brasil contribuya a recuperar viajeros para los destinos argentinos.

Su diagnóstico combina, así, dos desafíos: reactivar la demanda y modificar las condiciones de costos, impuestos y competencia con las que operan los hoteles.

De una paella para Maradona a la IA: el valor del trato humano

La entrevista también dejó una anécdota con la que Álvarez Argüelles ilustró el oficio hotelero. Durante una estadía de Diego Maradona en el Hotel Iruña, el futbolista pidió a última hora una comida para unas 20 personas. Su padre aceptó el pedido y salió discretamente por una puerta lateral para encargar una paella al restaurante Chichilo. Ella quedó cuidando la puerta y luego ayudó a servirla. Los comensales disfrutaron de la comida sin conocer el operativo detrás del servicio.

Ese recuerdo conecta con uno de los valores que la empresaria destacó de sus padres: la dedicación al trabajo y la disposición para resolver las necesidades del huésped. (De Buenos Aires a Japón: hoteles pet friendly con servicios VIP para mascotas)

Desde esa perspectiva, también analizó el avance de la tecnología, la automatización y la inteligencia artificial en los hoteles. Consideró que pueden mejorar los procesos y acompañar la atención, pero sostuvo que la presencia humana sigue siendo decisiva cuando aparece una dificultad.

“Siempre querés un humano que esté disponible cuando tenés un inconveniente”, puntualizó.

Para Álvarez Argüelles, la vocación de servicio conserva su lugar en una actividad cada vez más atravesada por herramientas digitales. "La capacidad de escuchar, comprender un pedido y encontrar una solución sigue formando parte central de la experiencia", enfatizó, para concluir: “Nuestra hotelería es humana y empática”.