En cada rincón de Argentina profunda hay agencias de viajes que encienden una pantalla, descifran un sueño y diseñan el mapa de un pasajero. Pero detrás de cada mostrador, de cada cotización y de cada valija que se despide con ilusión, late una comunidad invisible sostenida por lazos de confianza, memoria y resistencia. (Segundo día de la 3° Convención de Turismo de Juan Toselli: networking, capacitación digital y vivencias para las agencias de viajes)
Las voces, emociones y aprendizajes de las agencias de viajes en la histórica convención de Juan Toselli
En el siguiente artículo, las voces de cinco agencias de viajes que formaron parte de la III Convención en tierras portuguesas revelan el pulso íntimo de una actividad que no se limita a vender boletos, sino que teje historias de vida.
Puro espíritu federal argentino se vivió entre las agencias de viajes presentes en la convención. En este caso, foto grupal en el Palacio Nacional de Sintra.
En pocas palabras
- Agencias de viajes: cinco profesionales de agencias de viajes argentinas compartieron sus experiencias y aprendizajes tras participar en la III Convención de Juan Toselli en Portugal.
- Experiencia en Portugal: los agentes destacaron el potencial de Portugal como destino turístico, más allá de lo tradicional, resaltando la riqueza histórica y cultural.
- Valor del operador: se enfatizó la importancia del capital humano y la confianza en operadores como Juan Toselli, que brindan soporte y calidez en el servicio al cliente.
En el siguiente artículo, las voces de cinco profesionales que formaron parte de la III Convención de Juan Toselli International Tours en tierras portuguesas y revelan el pulso íntimo de una actividad que no se limita a vender boletos, sino que teje historias de vida.
Hay geografías que operan como una revelación. Para quienes recorren el mundo con la mirada habituada a los circuitos tradicionales, descubrir los pliegues ocultos de un territorio equivale a redescubrir el sentido profundo de su profesión. Así lo vivió Pamela Villaseca, gerenta de Rafatur en Comodoro Rivadavia, Chubut, quien llegó al extremo atlántico de la península ibérica con la expectativa propia del viajero y regresó con la certeza del prescriptor:
"El destino es maravilloso, me pareció muy de cuento, tiene mucha historia. Aluciné con Sintra, es hermoso. Portugal deja de ser un lugar de paso para convertirse en un atractivo en sí mismo; hay un potencial enorme para mostrarle al pasajero que busca castillos y vivencias auténticas", comentó.
Esa misma transformación en la mirada la experimentó Cristian Gulli, socio vendedor de Main Street, con una trayectoria de quince años en el sector que le ha permitido atravesar las recurrentes tormentas de la economía argentina.
Al recorrer las callejuelas medievales y los valles vitivinícolas lusos, Gulli reflexionó sobre el desafío cotidiano de rescatar al pasajero de los circuitos repetitivos: "A veces el mercado argentino peca de ir por lo seguro, de repetir los mismos destinos una y otra vez. El gran desafío es contagiar todo esto nuevo que descubrimos, demostrarles que hay otras alternativas, que el mundo es inmenso y que nuestra capacidad de adaptación como agentes y como país siempre encuentra el rumbo para salir adelante".
Las agencias de viajes argentinas dispuestas a ofrecer nuevos rincones
Para Jesús Gallardo, dueño de Wamai Viajes y Turismo en San Rafael, Mendoza, el viaje cumplió una doble función: la de deslumbrarse ante rincones inexplorados y la de proyectar un puente directo con su propia identidad mendocina.
Convencido de que el turismo de masas cede terreno ante la búsqueda de experiencias genuinas, señaló: "Europa sigue siendo un destino para todo público, pero tenemos que empezar a ofrecer rincones nuevos, menos masivos. De acá nos llevamos la idea de generar productos conjuntos con colegas, vinculando los caminos del vino de nuestra tierra con estas experiencias incomparables". (La Convención de Juan Toselli se adentra en el corazón portugués: enoturismo y el encanto del Valle del Duero)
El refugio y la brújula: el valor insustituible del operador de confianza
En un ecosistema turístico globalizado e hipertecnologizado, donde las plataformas impersonales compiten por centavos, el diferencial humano se convierte en la única trinchera inexpugnable. Es la constatación que atraviesa los testimonios de quienes llevan décadas eligiendo a quién confiarle el sueño de sus pasajeros.
En ese sentido, Meriena Farall Frank, titular de Güelcom Viajes en Santa Fe, lo sintetiza desde la memoria de sus primeros pasos en la actividad: "Mi primer operador de confianza fue Toselli. Más allá de la amplia gama de servicios, lo que verdaderamente sostiene nuestro trabajo en el día a día es el capital humano; saber que ante cualquier necesidad o imprevisto, del otro lado siempre hay alguien dispuesto a responder con calidez y eficacia".
Esa misma sintonía fina es la que destaca Juliana Chahín, gerenta comercial de Mariana Bonelli Viajes en Río Cuarto, Córdoba, una agencia con más de dos décadas de vínculo ininterrumpido con la mayorista. Para Chahín, la convivencia entre la tecnología de autogestión y la cercanía humana es lo que otorga verdadera tranquilidad operativa.
"Hoy todos los operadores tienen sistemas más o menos cómodos, pero saber que atrás de la pantalla hay personas con nombre y apellido, que te atienden el teléfono sin burocracias eternas, es lo que nos permite trabajar con seguridad y proyectar productos grupales propios y diferenciados", expresó.
Gulli, que conoce las entrañas de la compañía tras haberse formado profesionalmente allí durante once años, describe la experiencia con una metáfora entrañable que trasciende lo estrictamente comercial: "Yo siempre digo que ingresé a trabajar a Juan Toselli y sentía que estaba entrando a la universidad; todo lo que sé lo aprendí ahí desde cero. Esta convención funcionó como un posgrado, una especialización no solo en el destino Portugal, sino en herramientas de liderazgo, de comunicación digital y de gestión que nos transforman por completo".
El latido federal y la epopeya de sostener el sueño
Hay algo profundamente épico en el hecho de hacer turismo desde el interior del país. Significa desafiar distancias, barajar y dar de nuevo ante cada vaivén macroeconómico, y apostar siempre a la formación, al perfeccionamiento y al encuentro cara a cara.
Es la fibra íntima que tocó a Jesús Gallardo al reflexionar sobre su presencia en el evento europeo: "Nosotros no somos una agencia grande y venimos desde el interior, lo cual representa un esfuerzo enorme. Que una compañía nos abra las puertas a un mundo completamente diferente y nos otorgue un respaldo basado en la palabra y el compromiso es algo que marca un antes y un después para nuestro equipo".
En la misma línea, Pamela Villaseca resumió el espíritu de la comitiva federal con un agradecimiento que brota desde el corazón de la Patagonia: "Gracias, gracias totalmente por traernos a conocer este destino de primera mano, por compartir la esencia de una empresa familiar que demuestra que la calidad humana sigue siendo el motor de todo lo que hacemos".
La III Convención de Juan Toselli en Portugal no fue meramente un viaje de incentivo o una ronda de negocios tradicional. Fue, ante todo, un acto de afirmación colectiva. (La anteúltima jornada de la Convención de Juan Toselli viajó de la fuerza de Nazaré a la mística de Óbidos)
En tiempos donde el mundo tambalea entre incertidumbres geopolíticas y urgencias cotidianas, estos agentes de viajes, desde Santa Fe, Comodoro Rivadavia, Río Cuarto, San Rafael o Buenos Aires, demostraron que viajar es, en su forma más pura, un acto de fe en la belleza del mundo y en la potencia inquebrantable de los vínculos humanos. Una prueba viviente de que cuando la pasión se organiza con profesionalismo, no hay frontera geográfica capaz de detener el impulso de seguir soñando.
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