Google ultima un golpe maestro en el sector turístico: incorporar una Inteligencia Artificial específica capaz de actuar como un agente de viajes digital. Desde realizar funciones conversacionales, hasta la capacidad de recomendación y, progresivamente, de gestión y cierre de reservas de vuelos, hoteles, actividades e, incluso, seguros de viajes.
Así es la IA de Google que convierte al gigante turístico en un agente de viajes total, capaz de reservar todo el viaje de principio a fin.
La tecnológica estadounidense ya había anunciado esta tecnología como un complemento a sus servicios "IA" en Google Flights y Google Hotels, pero ahora busca "capturar todo el ciclo del viaje": desde la inspiración hasta la transacción final. Y dentro del propio ecosistema de Google, lo que "reduce la dependencia del usuario de otras webs, plataformas o aplicaciones", según la consultora Phocuswright.
De hecho, durante la Conferencia de esta compañía celebrada en San Diego, James Byers, directivo de producto de Google, detalló que esta nueva capa de IA pretende “conectar al usuario con el proveedor adecuado, al precio adecuado y en el momento oportuno”.
Google no quiere competir con las OTAs... Pero el choque de intereses es total
La compañía insiste en que no aspira a convertirse en una plataforma cerrada o intermediario único, sino a mantener un entorno abierto que integre aerolíneas, cadenas hoteleras, OTAs y otros proveedores, preservando los modelos actuales de distribución y comisiones. (Vuelos con inteligencia artificial: así funciona el agente de viajes de Google que abre debate en el sector)
Surge, por tanto, una pregunta clara: ¿de dónde sacará Google los precios de los productos que luego venderá? ¿Se llevará una comisión por ello? ¿Se la llevarán los proveedores de esos servicios turísticos?
Según Byers, el despliegue se articulará a través de AI Mode y Canvas mediante acuerdos comerciales con actores globales como Booking.com, Expedia, Marriott International, IHG Hotels & Resorts, Choice Hotels y Wyndham. Inteligencia Artificial
La integración, según el directivo, busca ofrecer inventario y tarifas en tiempo real dentro de una única interfaz conversational, desde la cual el usuario podría comparar opciones, personalizar su viaje y ejecutar la compra final directamente a través de los canales de los proveedores. Y, aunque no resolvió las otras dos preguntas, sí mencionó que el sector de los viajes es un apartado que Google quiere potenciar como "fuente de negocio" a corto plazo.
¿Cómo funciona el agente de viajes de Google?
Con una consulta tan simple como “Cuatro días en Tokio, en primavera, hotel céntrico, presupuesto medio y actividades culturales”, la IA es capaz de construir un panel con vuelos, alojamientos, tiempos de traslado, valoraciones y propuestas de itinerarios. Todo ello listo para ser afinado, ajustado o, eventualmente, reservado.
La verdadera novedad reside en la capacidad agéntica de la IA: no se limita a recomendar, sino que puede actuar en nombre del usuario, buscar disponibilidad, formular propuestas y completar reservas, siempre bajo autorización explícita. Este enfoque ya se está probando en sectores como restaurantes, eventos y servicios de belleza en Estados Unidos, y Google prevé extenderlo gradualmente a vuelos y hoteles, con la misma lógica operativa.
Este ecosistema ya se alimenta de funcionalidades previas como Flight Deals, integrado en Google Flights y potenciado por IA. Permite describir el tipo de escapada deseada en lenguaje natural y devuelve combinaciones de fechas, rutas y precios optimizadas al presupuesto y preferencias. Cuando se combina con Gemini y Canvas, el sistema puede encadenar vuelo, hotel, recomendaciones de barrio, cálculo de costes y propuestas de actividades sin salir del entorno de Google.
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