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BSP: La crisis dentro de la crisis

El encadenamiento de varios feriados bancarios, dentro de la cuarentena, complicó el pago a BSP de esta semana para las Agencias de viajes IATA. El pago finalmente, se postergó al 3 de abril.

“IATA está inflexible, no entiende razones”, comentó off the record un agente de viajes IATA. Esta semana se desató en el mercado local una inusitada crisis, dentro de toda la crisis general impuesta por el Covid-19. Y es que el estado de excepcionalidad no parece haber llegado al sistema de Billing Settlement Payment (BSP). Las últimas semanas supusieron una operatoria caótica para las agencias de viajes. Sin embargo, la imposición de la cuarentena, singularmente en la Argentina, hilvanó además varios feriados bancarios. Esto imposibilitó a muchas agencias reunir el dinero para pagar el BSP que vencía el viernes 27. “No tuvimos clearing bancario hasta hoy miércoles 25 y el viernes vence la quincena. Si tenés dinero en efectivo en tu poder, que te pagaron los clientes, si tenés dólares o cheques de terceros, ¿cómo hacés? Si los depositás para luego hacer la transferencia al BSP la acreditación toma dos días”, explicó otra fuente del mercado.

Atendiendo esta situación, dirigentes de la Faevyt se dieron a la tarea de negociar a contrarreloj con BSP una medida excepcional que, esencialmente, aplazara el pago. Costó y mucho, idas y vueltas, apelando a que el BSP y en consecuencia la IATA mostrara flexibilidad. Curiosamente, la misma por la que abogó la IATA ante varios gobiernos ante la imposibilidad de cumplir algunas normas. Por ejemplo, la regla que distribuye los slots en los aeropuertos, casi a nivel mundial, se basa en la operación interanual y exige que las empresas cumplimenten con el 80% de los vuelos programados, año tras año, para no perder los slots. Sin embargo, ante el panorama actual, el pedido de las aerolíneas a los gobiernos fue no aplicar esta exigencia, por las cancelaciones que se produjeron a nivel global. Y lo consiguieron, consiguieron esa excepcionalidad que no estuvieron dispuestas a otorgar sencillamente a las agencias de viaje.

Luego de mucho insistir, se logró que el pago del viernes se difiera al 3 de abril y que ninguna empresa sea considerada en default hasta ese día. Es decir, se puede pagar directamente ese día o completar el pago ese día, sin que esto genere penalidades.

La batalla que viene.

“Es una crisis coyuntural, de esta semana, porque estoy seguro que con las devoluciones que tramitamos todos, la semana próxima todas las Agencias IATA tendremos créditos a nuestro favor”, señaló una tercera minorista. “Y ahí el problema es otro: no sé si las líneas aéreas están en condiciones de devolvernos ese dinero, muchas que van a quebrar y no tienen fondos”, sentenció.

Habitualmente, las agencias IATA reciben esos créditos a favor como saldos que se contrastan con las rendiciones y que terminan reduciendo los pagos. Sin embargo, pueden querer disponer de esos fondos a favor (es una alternativa), más en una situación complicada como la actual, con los ingresos estrangulados y llevados casi a cero. Ese dinero es central, por ejemplo, para pagar sueldos y para restituirlo a los propios pasajeros.

Sin embargo, las líneas aéreas, incluso contra las normativas, no están procediendo a las devoluciones. Las empresas están promoviendo la apertura de créditos o emisión de vouchers a favor de los viajeros para que vuelen en el futuro, pero no la devolución de dinero.

En Europa, contraviniendo la normativa de la Comunidad Económica Europea, el grupo aéreo Lufthansa no está reembolsando las cancelaciones, tampoco lo está haciendo, en Estados Unidos, United o JetBlue.

El tema fue admitido por el vicepresidente de la IATA para Europa, Rafael Schvartzman: “Queremos mantener a las aerolíneas con capacidad para reanudar sus operaciones tan pronto como acabe esta crisis, así que la idea de dar vouchers es, obviamente, porque de otra manera no habría probablemente dinero suficiente para mantener esta industria en funcionamiento”. “Esto es una crisis de liquidez. El flujo de caja se está agotando y el tráfico de pasajeros, hoy por hoy, ha desaparecido”, concluyó Schvartzman.

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