Con la premisa de trabajar fuertemente para aumentar la rentabilidad de los negocios hotelero-gastronómicos, y apuntalarlos en este momento crítico de la economía, Ariel Amoroso asumió la presidencia de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), con un mandato por dos años y sucediendo en el cargo a Camilo Suárez.
“La oferta gastronómica y cultural de Buenos Aires debe ser el diferencial para competir con otras urbes”
Aseverando que el tipo de cambio no debe ser el principal atractivo de la Ciudad para atraer visitantes, el flamante titular de la Ahrcc, Ariel Amoroso, reconoció que la crisis económica frenó las ventas.
El nuevo titular de la entidad, quien ocupó diversos cargos directivos en la Cámara de Restaurantes porteña y se desempeñó como secretario durante el último período institucional, pretende reforzar la oferta de capacitación empresaria; al tiempo que ponderó el compromiso y profesionalismo del equipo que lo acompaña.
PRIMEROS PASOS.
–Con vasta experiencia en el campo dirigencial pero desde las “sombras”, ¿cómo asimila los “flashes”?
–Estoy empapado de la operatividad diaria de la institución. De hecho, contar con Rafael Miranda y Ricardo Rodríguez Bustos como tesorero y secretario de la Ahrcc, respectivamente, es un privilegio y un compromiso para ahondar la senda del crecimiento institucional.
–¿Qué pretende que se recuerde de su gestión?
–Buscamos estar más cerca de los asociados y que la participación de la institución en su operación diaria sea mucho más fuerte. La función central será apoyarlos, y más ahora que estamos viviendo un momento de crisis, con fuertes caídas de ventas. Para lograrlo estamos apuntalando la estructura interna de la Asociación.
–Habló de crisis, ¿cómo analiza el negocio?
–Desde hace un tiempo la rentabilidad está en caída libre y hay que prestar mucha atención a los aumentos de los servicios. En muchos casos ya es nula, y en otros negativa.
–¿Cuán cierto es la frase instalada de que “se cierra un restaurante porteño por día”?
–No está para nada alejada de la realidad. El real problema no es la cantidad de cierres, sino el cese de operaciones de locales gastronómicos históricos. Cuando estos negocios caen, significa y te da muestra de algo.
–Sin embargo, todos los meses hay aperturas de hoteles, bares y restaurantes.
–Hay que tener en cuenta que estamos en un rubro comercial de libre barrera para los ingresos y egresos; y también que muchos de estos proyectos no corresponden a este año o el anterior. Actualmente, en un contexto donde la macroeconomía varía casi cotidianamente, pensar en inversiones o créditos –ya sea para renovar o abrir un establecimiento– es prácticamente imposible.
PENSANDO EN VERDE.
–Según el visor por donde lo mires, el tipo de cambio puede…
–Ser algo positivo como también un problema. En la hotelería debiera haber, en el corto plazo, una mayor demanda de las habitaciones; pero para los gastronómicos la realidad es otra: mientras que aquellos establecimientos en los que su unidad primaria de negocios está relacionada con el turismo se verán beneficiados, también hay restaurantes, bares y confiterías que sentirán la merma de los clientes locales golpeados por la corrida del dólar.
–Desde el seno público ya celebran la “recuperación del turismo receptivo” y la competitividad del destino...
–Los arribos están creciendo, pero hay que seguir trabajando para ser competitivos. Buenos Aires llama por la Ciudad propiamente dicha. La oferta gastronómica y la cultural deben ser los aspectos diferenciales para competir con otras urbes, más allá del tipo de cambio.
–Pero, dormir, comer y pasear en Buenos Aires, ¿es económico para el turista?
–En términos comparativos con la región, Argentina y Buenos Aires en particular es un destino muy competitivo en materia de tarifas hoteleras y gastronómicas. Nadie dejará de visitar el país por los precios de los servicios.
MIRADA MACRO.
–¿Cómo les afectará el ajuste del Inprotur?
–La prioridad es tratar de sostener la comunicación y difusión de la oferta porteña, tanto a nivel nacional como internacional. No estamos ajenos a esta situación, pero seguiremos apoyando al Ente de Turismo de la Ciudad para promocionar Buenos Aires y aportaremos desde nuestro lugar con festivales y semanas temáticas para que más turistas elijan venir al país.
–Con este panorama, el problema pareciera que será evitar que los visitantes opten por la oferta de alojamiento informal.
–Nos sigue preocupando esta práctica. De hecho, estimamos que alrededor del 50% de los alojamientos de la Ciudad operan de manera ilegal e informal. El perjuicio que causan a la hotelería, a las arcas del Estado y a la imagen del destino es muy grande.
–Desde la Fehgra están trabajando para armonizar la convivencia con Airbnb, ¿les hace ruido esta gestión?
–Graciela Fresno, titular de la Fehgra, fue presidenta de la Ahrcc y conoce perfectamente los intereses y el sentir de los empresarios porteños. Sabemos que es ella quien está manejando y encabezando esta negociación, con lo cual creemos que llegará a una solución razonable para todo el país.
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