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Radiografía de las tasas turísticas en Europa: ¿un impuesto o una estrategia para preservar el destino?

Europa acelera la implantación de tasas turísticas con el fin de moderar la afluencia turística, proteger infraestructura y promover un turismo más sostenible.

Frente al auge de los viajes internacionales y la saturación de ciertos destinos europeos, muchos gobiernos locales en Europa están optando por reforzar o implantar nuevas tasas turísticas. Estos gravámenes buscan, según los informes sectoriales, mitigar los efectos negativos del turismo masivo y financiar mejoras de infraestructura y servicios públicos.

Las tasas se presentan en múltiples formatos: desde recargos por noche de alojamiento, tarifas extra para visitantes de un día, hasta impuestos especiales al desembarque de cruceros o al uso de rutas turísticas muy frecuentadas.

Por ejemplo, en Ámsterdam el recargo por persona y noche aumentó de € 15 a € 21,8. Estas medidas no solo buscan regular el flujo, sino también incentivar estancias más largas y de mayor valor agregado.

¿Qué implica para el canal turístico profesional?

Para los agentes de viajes, mayoristas y minoristas, este cambio de escenario requiere ajustes en la estrategia de venta y en la comunicación del producto.

Por otro lado, nuevas tasas podrían implicar mayores costos para el viajero final, lo que puede implicar la necesidad de destacar valor añadido, experiencias diferenciadas o justificar mejor el ‘porqué’ del destino.

Asimismo, los operadores tendrán que determinar si y cómo repercutir esos costos o negociar condiciones especiales con proveedores.

Sostenibilidad, herramienta competitiva o barrera a la demanda

Este nuevo paradigma posiciona las tasas turísticas como parte de una estrategia de sostenibilidad ("regular el crecimiento, preservar patrimonio y calidad de vida"). Sin embargo, también plantea interrogantes: ¿hasta qué punto los viajeros están dispuestos a asumir estos cargos? ¿Llegan a limitar la demanda o solo redistribuyen los flujos?

En ese sentido, la clave estará en convertir el costo extra en una ventaja para el cliente, ya sea a través de experiencias exclusivas, mayor autenticidad o menores aglomeraciones.

Radiografía de las tasas turísticas destino por destino

  • Ámsterdam encabeza el ranking con la tasa turística más alta de Europa. La capital de Países Bajos aplica un impuesto del 12,5% sobre el total de la reserva, lo que supone una media de 18,45 euros por noches para los visitantes que se alojan en la ciudad.
  • En París, la tasa de estancia varía según la categoría del alojamiento. Por ejemplo, pueden variar desde 0,65 euros por persona y noche en los campings de una y dos estrellas, hasta los 15,60 euros en los establecimientos catalogados como palaces, la categoría hotelera más exclusiva de la capital francesa.
  • Por su parte, Venecia es otra de las ciudades que lleva más tiempo aplicando este gravamen, operativo desde 2011, debido al gran número de turistas que visitan continuamente este destino. Asimismo, los visitantes que acudan a esta ciudad italiana deberán abonar el denominado Contributo di Accesso, establecido en 10 euros por persona y día de estancia, aunque se puede reducir a cinco euros si se realiza con reserva previa de al menos cuatro días. No obstante, el pago es obligatorio para los turistas de un día que accedan a la ciudad en las fechas indicadas, mientras que los huéspedes de hoteles o clientes corporativos están exentos, ya que su alojamiento ya incluye el pago de esta tasa.
Ámsterdam Europa Vacaciones
Ámsterdam encabeza el ranking con las tasas turísticas más altas de Europa.

Ámsterdam encabeza el ranking con las tasas turísticas más altas de Europa.

  • En Portugal, dos de sus ciudades más emblemáticas como Lisboa u Oporto también aplican esta tasa. En la capital portuguesa la tasa turística consta de cuatro euros por persona y noche para pernoctaciones, y de dos euros por pasajeros para cruceros. Aun así, esta tasa cuenca con un límite máximo de siete noches consecutivas.
  • En cambio, Oporto cuenta con una tarifa más baja que Lisboa, ya que el precio es de tres euros por persona y noche, una cuantía que va orientada a la conservación del patrimonio de la ciudad y a mejorar el urbanismo.
  • En España, destinos como Barcelona o Palma de Mallorca cuentan con las tarifas más elevadas del país, con cuatro euros por día en el caso del archipiélago balear en temporada alta, mientras que en Barcelona estudian aumentarlo, lo que podría permitirles alcanzar hasta los 16,5 euros por noche en hoteles de cinco estrellas. Asimismo, ciertos destinos españoles estudian aplicar esta tasa turística, como en el País Vasco, el cual se espera que sea de carácter autonómico y con un importe inferior a 10 euros. En Andalucía, el presidente Juanma Moreno no descartó la opción de introducir este impuesto, como es el caso de Sevilla, donde se ha valorado de forma positiva para financiar la conservación patrimonial y mejoras urbanas.
  • Por otro lado, algunos destinos caracterizados por sus atractivas playas y la llegada masiva de cruceros han comenzado a implementar tasas específicas para los turistas que desembarcan: un ejemplo destacado es Grecia, que desde julio aplica un impuesto de turismo sostenible para los pasajeros de cruceros en sus islas, con tarifas que varían según la temporada y el puerto de escala. En concreto, este impuesto asciende hasta los 20 euros por persona según la temporada y el puerto de desembarque. Durante la temporada alta, comprendida entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, los desembarcos que se producen en Mykonos y Santorini presentan la tasa mencionada de 20 euros, mientras que en otros puertos la tasa es de cinco euros. Por el contrario, en temporada baja, del 1 de noviembre al 31 de marzo, los importes se reducen a cuatro euros en Mykonos y Santorini y a un euro en el resto de puertos.

El futuro que se viene: ¿más o menos tasas?

  • Con vista al futuro, cada vez son más las ciudades que van a ir incorporando nuevas tasas turísticas para regular los flujos de visitantes y financiar sus infraestructuras: es el caso de Edimburgo, que a partir del 24 de julio de 2026 aplicará la ‘Edinburgh Transient Visitor Levy’, un impuesto del 5% sobre el coste del alojamiento por noche, válido para todos los tipos de lugares donde se pueda pernoctar, ya sean hoteles, hostales o alquileres de corto plazo, y limitado a las primeras cinco noches de estancia.
Mykonos Grecia Europa
Durante la temporada alta, comprendida entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, los desembarcos que se producen en Mykonos y Santorini presentan la tasa mencionada de 20 euros, mientras que en otros puertos la tasa es de cinco euros.

Durante la temporada alta, comprendida entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, los desembarcos que se producen en Mykonos y Santorini presentan la tasa mencionada de 20 euros, mientras que en otros puertos la tasa es de cinco euros.

  • En Reino Unido, Gales también aprobó la implementación de una tasa turística en 2027 que afectará a todos los visitantes. De esta manera, los consejos que así lo determinen, podrán implantar la tasa de 1,30 libras (1,50 euros) por noche en hotel, así como de 75 peniques (0,87 euros) por noche para los hostales y campings.

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