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La otra cara de los incendios en Chubut: el destino sigue operativo y el turismo resiste

En paralelo a los incendios en el Parque Nacional Los Alerces, Chubut sigue operativo. Piden auxilio financiero para promoción y comunicación.

El avance de los incendios forestales en sectores puntuales del Parque Nacional Los Alerces volvió a colocar a Chubut en el centro de la agenda nacional. Las imágenes del fuego recorrieron el país y generaron incertidumbre entre los viajeros. Desde el sector turístico advierten que la percepción de un destino paralizado no se corresponde con la realidad operativa.

Aunque reconocen un fuerte impacto económico y un escenario de extrema fragilidad para la temporada de verano, empresarios, dirigentes y prestadores coinciden en un diagnóstico común: el fuego se concentró en áreas específicas, pero el daño colateral sobre el turismo es profundo, aunque aclararon que no es por la imposibilidad de operar, sino por el efecto inmediato que la comunicación masiva genera sobre la decisión de viajar.

En este contexto, el sector turístico de Chubut reclama auxilio financiero inmediato y un mayor respaldo comunicacional de la Secretaría de Turismo de la Nación, encabezada por Daniel Scioli, para sostener la temporada.

Chubut operativo: “No hay fuego en las zonas turísticas”

Desde la cordillera, el mensaje es claro: el destino sigue funcionando. Así lo explicó Guillermo "Willy" Paats, empresario turístico con actividad en la zona del Parque Nacional Los Alerces, quien remarcó que los focos activos se desarrollaron principalmente en áreas de alta montaña y de difícil acceso.

“Hoy no hay más fuego en los lugares donde tiene acceso el turismo. Todo está operativo”, afirmó. Según detalló, los incendios no afectaron a los principales atractivos ni a la infraestructura turística, lo que permitió sostener la actividad incluso durante los días más críticos. (Incendios en el Parque Nacional Los Alerces desatan un pedido de renuncia a autoridades de Parques Nacionales)

Paats sostuvo que la cobertura mediática reflejó una parte de la realidad, pero no el cuadro completo. “Lo que se mostró es real, pero no es toda la zona. Se trató de lugares a los que prácticamente el turista no llega”, explicó.

Reservas, consultas y un turista que decide a último momento

En términos comerciales, el impacto fue más moderado de lo que se temía inicialmente, aunque con cambios claros en el comportamiento del viajero. “Tuvimos muchas consultas sobre la situación, pero no cancelaciones”, señaló Paats, quien destacó la importancia de la comunicación directa con los pasajeros.

“El turista hoy reserva con menos anticipación, entre 15 y 20 días antes del arribo. Eso cambió mucho, pero dentro de todo estamos conformes con cómo sigue la temporada”, indicó.

Desde el sector coinciden en que febrero será clave para evaluar la evolución definitiva del verano, una vez despejado el escenario climático y mediático.

“No es el bosque: son pinares sin manejo desde hace décadas”

Desde El Hoyo, Doris Romera, empresaria turística y titular del Laberinto Patagonia -el más grande de América Latina aportó una mirada estructural que va más allá de la coyuntura. Para ella, lo ocurrido era previsible.

En línea, comentó que gran parte de los incendios se propagan sobre pinares implantados desde la década del 70, tras la tala del bosque nativo.

“El Pino Insigne es altamente combustible, consume hasta 10 veces más agua que un árbol nativo y se reproduce de manera incontenible. Cada incendio genera una explosión de semillas que no se queman y colonizan todo”, detalló.

El incendio de 2015 dejó un sembradío de pinos que hoy es casi imposible de erradicar. Eso no es bosque: son pinares sin manejo desde hace más de 20 años”, subrayó.

Daño ecológico grave, pero sin colapso turístico

Pese al impacto ambiental, Romera destacó que los daños materiales en El Hoyo fueron acotados en relación con la magnitud del incendio. “Fueron entre 8 y 10 casas. Es gravísimo para quienes lo pierden todo, pero si lo analizás en términos territoriales, fue muy poco”, explicó.

También resaltó un dato inédito: “Es la primera vez que vemos semejante despliegue: hidroaviones, brigadistas, maquinaria, patrullas. Y algo clave: no se cortó la electricidad ni el agua, algo fundamental en un incendio”.

En su caso, declaró que el Laberinto Patagonia solo debió cerrar dos días por el humo. “Después pudimos volver a operar normalmente. El acceso estaba bien y los servicios también”, indicó.

Desde la Cámara Provincial de Turismo, su vicepresidente Miguel Sosa aportó una mirada territorial más amplia. “Las zonas afectadas son más de recurso ecológico que de infraestructura o servicios turísticos”, sostuvo; mientras que remarcó que gran parte de las imágenes más impactantes corresponden a sectores de mediana y alta montaña.

“Esquel, Trevelin, la Comarca Andina y la mayoría de los atractivos siguen funcionando. Estamos en un 95 o 96% operativos ”, declaró Sosa, quien insistió en que la percepción de un destino totalmente afectado no se corresponde con la realidad.

Un despliegue inédito para combatir el fuego

Otro punto destacado por los empresarios fue la coordinación entre Nación, provincia y jurisdicciones vecinas. “Nunca vimos un despliegue así”, coincidieron, al detallar la participación de más de 500 brigadistas, helicópteros, aviones hidrantes y maquinaria pesada.

Los empresarios destacaron la presencia activa del gobierno provincial y el trabajo del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, aunque lamentaron que las investigaciones judiciales aún no lograron determinar con certeza el origen de algunos focos.

Ocupación baja y una economía al límite

Si el frente ambiental muestra señales de control, el frente económico es hoy el más delicado. Sosa alertó que la región trabaja con niveles de ocupación que rondan entre el 18% y el 20%. (CAT celebra la ocupación hotelera durante las vacaciones, pero el turismo enfrenta un negocio bajo presión)

Venimos de perder temporadas por incendios y por la falta de nieve. Este verano arrancaba con buen pronóstico, pero volvió a frenarse”, dijo.

De esta manera, y en un corredor donde existen más de 12 mil plazas de alojamiento y una fuerte dependencia del turismo, el impacto es directo sobre el empleo.

Romera coincidió: “Cada incendio nos diezma. El turista no distingue regiones: cancela Patagonia. Es un mecanismo de defensa lógico, pero devastador para la industria”.

En números, reveló que, si bien en enero deberían estar a pleno, están trabajando al 35 o 40%”.

Comunicación, alivio fiscal y promoción: mensaje para Daniel Scioli

Ante este escenario, el reclamo es claro. “No pedimos subsidios ni regalos. Pedimos una red de contención: períodos de gracia, tasas razonables, alivio fiscal”, manifestó el vicepresidente de la CAT Chubut.

Frente a este escenario, y entre otras medidas urgentes, el dirigente bregó para que desde la cartera que conduce Scioli promuevan un plan de comunicación y acciones de prensa más activo para revertir la percepción negativa del destino; al tiempo que urge una mayor presencia de autoridades nacionales en territorio.

Por su parte, Romera exhorto para que la provincia y el Banco del Chubut trabajen en líneas de crédito con tasa subsidiada y plazos especiales para tarjetas. A nivel municipal, el sector espera definiciones sobre habilitaciones e Ingresos Brutos. (Patagonia en emergencia: incendios en Parques Nacionales, turismo en riesgo y reclamo urgente al Gobierno)

Pero el pedido central pasa por la comunicación. “Cuando los medios dicen ‘se quema la Patagonia’, destruyen un destino. No es real. Hoy venís al lago, al Desemboque, al Laberinto, y está impecable. El turista no ve el incendio”, afirmó.

Lo que viene: promoción, reconstrucción y temporada en juego

Lejos de un mensaje negacionista, y con la primera quincena de enero afectada, el sector apuesta a revertir el escenario en lo que resta de enero, febrero, Carnaval y Semana Santa. “El destino está listo. Falta que llegue el turista”, resumió Paats.

En sintonía Romera agregó: “Es un desastre ecológico y una tristeza enorme, pero no podemos quedarnos atrapados en eso. La vida empuja para adelante”.

Esto sigue siendo un paraíso. Un poco chamuscado, sí. Pero la esencia está intacta”, puntualizaron.

El verdadero debate: prevención y manejo del territorio

Más allá de la coyuntura, la crisis vuelve a exponer una deuda estructural: repensar el modelo de gestión forestal y territorial para que cada verano no vuelva a encontrar a la Patagonia frente al mismo incendio anunciado.

Chubut no cuenta con un sistema de detección temprana de incendios forestales, algo clave para evitar catástrofes”, advirtió Sosa.

En este sentido, Romera recalcó: “Esto no lo digo solo como prestadora turística, sino como habitante. La naturaleza es nuestro principal recurso y la estamos perdiendo”.

Mientras tanto, el mensaje del sector es contundente: Chubut sigue operativo y listo para recibir turistas, pero sin una estrategia integral de prevención, comunicación y apoyo económico, el riesgo ya no es solo ambiental, sino social y productivo.

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