A dos años y medio del inicio de su joint venture, Delta Air Lines y LATAM Airlines celebraron la incorporación de Argentina al acuerdo ofreciendo un agasajo a operadores, agentes de viajes y clientes corporativos en los salones del Park Hyatt Hotel Buenos Aires.
Ejecutivos de Delta y Latam celebraron la autorización del joint venture en Argentina.
El encuentro contó con la presencia de altos ejecutivos de ambas compañías, incluyendo a Federico Jäger, vicepresidente global de Ventas Indirectas y Estrategias de LATAM; Luciano Macagno, director general para Latinoamérica, el Caribe y sur de Florida de Delta; y Florencia Scardaccione y Gabriela Cioccia, gerentas Comerciales de LATAM y Delta para Argentina, respectivamente.
Asistió, en calidad de invitado especial. Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de Argentina.
En un ambiente de gran camaradería, los asistentes disfrutaron de exquisita comida y sorteos de pasajes en Business Class.
Lanzado inicialmente para otros mercados de la región (Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay), este acuerdo se tradujo en su primer año en más de 32 mil vuelos operadores en conjunto, con ocho millones de asientos entre Estados Unidos y Canadá por un lado, y Sudamérica por otro.
La última aprobación regulatoria para incluir a Argentina en este joint venture tuvo lugar el 24 de abril pasado.
Delta Air Lines y LATAM Airlines: la unión hace la fuerza
Vale apuntar que a diferencia de las alianzas globales, los códigos compartidos y los acuerdos interlineales, un joint venture es la gestión del negocio de pasajeros y carga a través de la coordinación y toma de decisiones conjuntas en aspectos comerciales, compartiendo riesgos y beneficios dentro de un área específica conjunta.
En el caso de Delta y LATAM el acuerdo se basa en equipos de trabajo que comparten similares valores en lo que hace al servicio al cliente y la sostenibilidad, y en una red que proporciona a los viajeros acceso a destinos a todo lo largo del continente americano.
Son, en términos de rutas, más de 300 destinos disponibles entre Estados Unidos, Canadá y Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay. Y terminales compartidas en aeropuertos de gran relevancia internacional, como Nueva York-Kennedy (JFK), San Pablo (GRU), Miami (MIA), Lima (LIM) y Santiago de Chile (SCL).
Argentina: beneficios del joint venture
En el caso de los pasajeros argentinos, sobresalen las ventajas del hub central de Delta en Atlanta (ATL), con más de 850 vuelos diarios a unas 150 ciudades de Estados Unidos y Canadá, y más de 300 destinos en el resto del mundo.
Además, el hub de Delta en Atlanta está a lo sumo a dos horas de distancia del 80% de la población estadounidense (Nueva York, Miami, Orlando, Washington, Chicago y Detroit, entre otras comunidades).
En el caso de LATAM, sobresale el regreso de su vuelo Buenos Aires-Miami, que estará operativo a partir del 1° de diciembre próximo a bordo de aeronaves Boeing B-787 con capacidad para 271 a 300 pasajeros (según modelo), con conectividad a 12 ciudades de Estados Unidos y seis de Canadá.
Además, en la temporada de verano Delta añadirá una segunda frecuencia diaria a Atlanta y un vuelo diario a Nueva York-Kennedy.
Salones VIP a lo largo de todo el continente
El acuerdo de joint venture ofrece numerosos beneficios recíprocos para los miembros de los programas de lealtad Delta SkyMiles y LATAM Pass. Además de la acumulación de millas, los socios de Delta SkyMiles pueden canjear sus puntos en vuelos operados por LATAM, mientras que los miembros de LATAM Pass pueden hacerlo en vuelos operados por Delta.
Además, los miembros élite disfrutan de beneficios mutuos, como el acceso a las salas VIP de Delta Sky Club y LATAM Lounge, el reconocimiento de su estatus en ambas aerolíneas, con sus respectivas opciones de equipaje gratuito y selección de asientos sin costos, entre otros.
Temas relacionados

