Decir que un semestre que promedió una caída interanual del 40% cerró con una desaceleración en el desplome en la demanda de dólares para hacer frente a viajes al exterior pareciera una incongruencia. Sin embargo, esa es una de las conclusiones del análisis mes a mes de lo transcurrido en la primera mitad del año.
El semestre cerró con una clara desaceleración del desplome del emisivo
En junio (último dato disponible) el retroceso en la demanda de divisas para viajes al exterior no llegó al 19%, para cerrar un semestre con un desplome del 40%. En el caso del receptivo las divisas generadas cayeron por segundo mes consecutivo, siendo que el arribo de extranjeros al país en lo que va de 2019 creció un 8,5%.
Recordemos que en el último cuatrimestre de 2018 el promedio de la demanda de dólares con destino al emisivo había sufrido una merma promedio interanual del 50%. El mismo análisis de los números en el primer cuatrimestre de 2019 arrojó un -43,5% respecto al mismo período de 2018. En mayo el volumen solicitado al BCRA cayó un 36% respecto al mismo mes de 2018 y en junio (último dato disponible) el retroceso no llegó al 19%.
Claro que junio de 2018 había sido el mes bisagra (-29%) después de un comienzo de año que había batido todos los records históricos en la solicitud de divisas para viajar al exterior.
De todos modos, aunque sigan siendo datos muy negativos para los que se mueven en este segmento, lo cierto es que en junio los operadores turísticos pueden decir que necesitaron un 25% menos de divisas que el año pasado para cubrir los viajes de sus clientes, algo más aliviador que mostrar una merma del 50% como en enero pasado.
En definitiva, mientras que entre enero y junio de este año se insumieron US$ 3.987 millones para viajes al exterior (menos del 20% es en realidad e-commerce), en el mismo período de 2018 se habían demandado US$ 6.602 millones. En ese paraguas los operadores pasaron de solicitar US$ 878 millones en los primeros seis meses de 2018 a requerir US$ 541 millones (-38%).
EL ENIGMÁTICO RECEPTIVO.
Lo que sí pareciera desconcertante a los ojos de un neófito es que las divisas generadas por el turismo receptivo hayan caído por segundo mes consecutivo, siendo que el arribo de extranjeros al país en lo que va de 2019 creció un 8,5%.
En mayo los extranjeros que visitaron el país dejaron un 2% menos de divisas en las arcas del Central que en 2018. En junio esa cifra fue un 13% menos a la de un año atrás.
Claramente el “secreto” de este misterio es que la devaluación del peso hace que los dólares que traen los extranjeros les rindan más, por lo cual el crecimiento de la cantidad de arribos convive con una caída en el nivel de gasto medido en dólares generados para la economía.
Por eso mismo, las divisas generadas a través de operadores receptivos no sólo no crecieron, sino que cayeron un 2% en lo que va del año.
De todos modos, si al cálculo les sumamos los dólares generados a través de las tarjetas y de las aerolíneas, en 2019 los ingresos de divisas por turismo crecieron un 6%.
¿Sólo la devaluación explica que el fruto del crecimiento del receptivo se haga extrañar en las arcas del Central? Otra respuesta la aporta el estudio de la consultora en economía y turismo Singerman & Makon: “Los gastos con tarjeta de los turistas extranjeros en nuestro país registraron en junio una caída interanual del 6,3%. Una explicación posible de este fenómeno, además del efecto precio por la suba del tipo de cambio, es el elevado grado de informalidad que existe en los medios de pago en Argentina, que no permite captar el total de transacciones que realizan los turistas extranjeros en el país”. La consultora recordó que en el primer trimestre del año (último dato del Indec disponible en este ítem) el gasto promedio de los extranjeros en nuestro país disminuyó un 26,2% en términos interanuales. Lo cual coincide con los datos de la Balanza de Pagos, que para la cuenta Viajes calcularon una caída interanual del 10,7%.
Pero es tan grande el desplome del emisivo tras la megadevaluación que igualmente el déficit entre ingreso de divisas por turismo y la salida por el mismo motivo se achicó un 48,4% en lo que va del año. Es decir, hubo un rojo de US$ 2.863 millones, cerca de la mitad de los US$ 5.544 millones de hace un año.
En números
48,4% se achicó el rojo en la balanza de viajes y transporte del BCRA en lo que va del año.
-38% fue la caída interanual del primer semestre en la demanda de dólares por parte de los operadores turísticos emisivos.
US$ 541 millones solicitaron los operadores emisivos en los primeros seis meses de 2019 contra los US$ 878 millones (-38%) en el mismo período de 2018.
-19% fue la baja interanual de junio en cuanto a solitud de dólares para viajes al exterior.
-13% bajó la cantidad de divisas generadas por el turismo receptivo, pese a que crecieron los arribos de visitantes extranjeros.

