De regreso en la Casa Blanca, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, reinstaló una política migratoria de seguridad reforzada con auditorías masivas, mayores requisitos documentales y controles fronterizos más estrictos. A esto se suman nuevas tasas, entrevistas obligatorias y criterios adicionales de salud y solvencia, que elevan las barreras de entrada para turistas.
Estados Unidos endurece requisitos migratorios: los mandamientos de Trump para permitir el ingreso de turistas
Los requisitos migratorios implementados por Donald Trump configuraron un escenario de mayor restricción e incertidumbre para viajeros a Estados Unidos.
Estados Unidos impone más barreras legales.
Con vistas al Mundial del próximo año y a las puertas del verano, crece en Argentina la demanda para renovar o tramitar visas estadounidenses, impulsada por destinos clásicos como Disney (Orlando), Miami y Nueva York. Pero ese repunte coincide con un endurecimiento migratorio que obliga a las agencias de viajes a anticiparse, ajustar procesos y preparar a los clientes para requisitos más complejos.
El objetivo declarado de reforzar la seguridad nacional se traduce en más costos, exigencias adicionales y procesos consulares más lentos, con impacto directo en la planificación, venta y posventa de viajes a Estados Unidos.
A continuación repasamos los principales cambios y su impacto directo en el turismo y el ecosistema de agencias en América Latina.
Nueva carga burocrática y financiera: más costos y menor previsibilidad
El endurecimiento se siente desde la fase inicial del trámite, generando nuevas exigencias para viajeros, agencias y consolidadores.
- Aumento general de tarifas: el formulario I-94 –registro obligatorio de entrada y salida– cuadruplicó su valor: de US$ 6 a US$ 24.
- Entrevista consular obligatoria: desde septiembre de 2025, se eliminó la exención de entrevista para casi todos los solicitantes, incluidos quienes renovaban visas. Esto implica presencialidad obligatoria y mayor presión sobre los turnos disponibles.
- Restricción geográfica para tramitar visas: se exige realizar el trámite en el país de residencia o nacionalidad, eliminando la posibilidad de gestionarlo en terceros países por conveniencia
A esto se suma que la administración republicana estudia la implementación de una nueva tasa en la visa, que en un inicio se esperaba vigente desde el nuevo año fiscal, iniciado el 1º de octubre pasado. (Estados Unidos: ¿se pospone la tasa de US$ 250 que aumenta el valor de la visa?)
Nuevos requisitos: salud y solvencia como variables críticas
La discrecionalidad consular aumentó, agregando incertidumbre para perfiles que antes solían ser aprobados sin inconvenientes.
- Criterios de salud y autosuficiencia médica: los consulados pueden considerar afecciones crónicas y la capacidad del solicitante para costear su atención sin recurrir a asistencia pública, un punto especialmente sensible para perfiles vulnerables.
- Verificación de solvencia financiera: se prioriza a solicitantes con ingresos estables y respaldo patrimonial que acrediten autosuficiencia. Esto afecta a perfiles con economías informales o ingresos fluctuantes.
Estados Unidos y un control fronterizo reforzado: visas bajo revisión constante
Incluso quienes ya cuenten con visa válida enfrentarán mayores controles al ingreso.
- Revisión masiva de visas: el gobierno impulsó auditorías de millones de visas en búsqueda de inconsistencias o posibles causales de inelegibilidad. Esto amplía el riesgo de revocación aun después de obtener la aprobación.
- Inspección de dispositivos electrónicos: los agentes fronterizos pueden revisar teléfonos y computadoras sin orden judicial ante sospechas de actividad considerada riesgosa. Este punto genera preocupación en materia de privacidad y derechos digitales.
Impacto estratégico para agencias, operadores y consolidadores
En un contexto de endurecimiento migratorio y controles más estrictos, el ecosistema turístico enfrenta una etapa que exigirá más planificación, claridad informativa y adaptación operativa.
De esta manera, el nuevo escenario exige ajustes operativos y comerciales por parte de agencias y operadores:
- Asesoramiento más exhaustivo: es clave que las agencias informen a los viajeros sobre nuevos costos, y sobre los factores de riesgo asociados a salud y solvencia.
- Mayor anticipación de plazos: la obligatoriedad de entrevistas presenciales obliga a iniciar los trámites con mucha más antelación, especialmente para quienes planean viajar en temporada alta.
- Incertidumbre en la venta: el riesgo de revocación posterior crea un nuevo frente de incertidumbre que las agencias deben considerar en sus políticas de cancelación o reprogramación.
- Impacto en la demanda: el aumento de costos y la burocracia adicional podrían afectar el volumen de turistas hacia Estados Unidos. (Viajar a los Parques Nacionales de Estados Unidos será más caro: nuevo recargo de US$ 100 para extranjeros)
De esta manera, el rol de las agencias será central: acompañar, anticipar y asesorar para que los viajeros puedan atravesar un proceso cada vez más complejo sin resignar su intención de visitar Estados Unidos.
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