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Cómo impacta la inflación y la política monetaria en el comportamiento del turista en España

La economía española atraviesa un momento de transición, con señales de estabilización que ya empiezan a notarse en el bolsillo del turista y en la estrategia de las empresas del sector. La inflación, aunque lejos de los picos del año pasado, sigue presente, y los tipos de interés continúan marcando el ritmo de consumo y planificación. Analizamos cómo estas variables influyen en el comportamiento del viajero español residente en el extranjero y qué pueden hacer las empresas para mantenerse competitivas y relevantes.

Panorama económico actual y perspectivas para 2025

Según los datos definitivos del INE, en junio de 2025 el IPC interanual se situó en un 2,2%, dos décimas más que en mayo, aunque sigue lejos de los picos del año pasado. En mayo, precisamente, ya había marcado un 2%, mientras que algunas estimaciones anticipaban incluso un 1,9%. Lo cierto es que llevamos ya varios meses con la inflación moderándose gracias a la contención en los precios de la electricidad, el transporte y los paquetes turísticos (con caídas de casi el 14% en vuelos y del 12,7% en paquetes nacionales en mayo). Esto también favorece enormemente un aumento del turismo proveniente del extranjero, tanto de ciudadanos argentinos como de españoles residentes fuera del país, que ven cómo se abaratan los costes para visitar el país.

El turista, ¿viaja igual?

Con el contexto actual, el turista que viaja a España ha tenido que cambiar sus prioridades. Con la bajada de la inflación en España, el turismo es más económico que en el pasado, lo que permite un mayor gasto para los turistas provenientes de Argentina y otros lugares del mundo.

Esto también ha permitido que los viajeros, ajustando sus cuentas, puedan invertir mayor presupuesto en sus viajes, mirando más por la calidad. Es más fácil para los extranjeros provenientes desde Argentina alojarse en establecimientos más cómodos, poder aprovechar extras que antes no se podían permitir y, sobre todo, planificar con mayor antelación para cazar mejores precios.

Otro cambio de tendencia, aprovechando una vez más estas circunstancias, es que se ven menos escapadas espontáneas y más reservas hechas con antelación. Los turistas argentinos prefieren aprovechar un poquito más los precios más bajos de hoy en día haciendo una reserva con mucha antelación, sobre todo buscando las costas y las grandes ciudades españolas, como Madrid y Barcelona.

Aunque el turismo tradicional se mantiene como una opción sólida, parte del público que viaja a España está optando por nuevas formas de ocio. El entretenimiento digital crece con fuerza entre quienes deciden quedarse en casa o reducir sus salidas, con propuestas como los juegos de bacará disponibles aquí, que ofrecen una alternativa atractiva, estratégica y accesible.

Consecuencias en el sector turístico

En el primer trimestre de 2025, el crecimiento de las ventas ha sido más moderado (+2,7% interanual) en comparación con el cierre de 2024 (+6,7%). Sin embargo, el detalle muestra matices importantes: mientras algunos segmentos se ralentizan, otros despuntan.

Los hoteles urbanos, por ejemplo, han crecido un 3,4%, el alquiler de vehículos ha subido cerca de un 6%, y las actividades de ocio y restauración siguen mostrando fuerza. Es decir, aunque el turista reduce el número de viajes, no renuncia a disfrutar intensamente de cada experiencia.

Las previsiones para el conjunto del año son optimistas. Según Exceltur, el PIB turístico crecerá un 4% en 2025, por encima del crecimiento estimado del PIB nacional (2,7%). En términos absolutos, el sector podría aportar más de 260.500 millones de euros a la economía española y generar más de 3,2 millones de empleos.

Recomendaciones prácticas para las empresas

Para empezar, está claro que conviene apostar por la anticipación inteligente. Si el cliente planifica más, hay que ofrecerle incentivos que funcionen en reservas tempranas: tarifas flexibles, cancelación gratuita, upgrades sutiles.

Además, hay que enfocar en la valorización de la experiencia. Que el viajero recorte días pero no emociones es la oportunidad perfecta para incluir servicios de valor añadido: desayunos de calidad, rutas locales auténticas o atención personalizada. Que el huésped se sienta en casa da para que se quede un día extra, aunque venga por un fin de semana.

En lo operativo, no se puede dejar de lado el pasado de tipos altos. Muchos hoteles y agencias siguen sujetos a préstamos caros, así que convendría aprovechar la mejora del euríbor para refinanciar y así liberar liquidez que permita invertir en mejorar instalaciones o digitalizar procesos.

Un momento clave para liderar el cambio

Así, el panorama para el turista argentino o español residente en el extranjero que viaja a España está en un momento lleno de oportunidades tanto para el visitante como para la industria. Las bajadas de precios propia de una mayor estabilidad económica tanto en Argentina como en España permiten que los viajes mejoren en calidad, dejando una inversión de precios similares o incluso un poco más bajos, pero con más extras que poder aplicar.

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