Viviana Santanello, Air Europa

Vuelos de Air Europa: "Tenemos toda la operación preparada"

La directora Comercial de Air Europa para Argentina y Chile habló cómo se alista la compañía para retomar los vuelos al país.

−¿Hay certezas respecto de la vuelta a Buenos Aires?

−Nosotros tenemos toda la operación preparada, incluso en el sistema, pero al no haber certezas decidimos cambiar la programación regular por la de vuelos especiales que anunciamos recientemente: un vuelo semanal de ida y vuelta durante todo septiembre, que deben tener el respaldo del Ministerio de Transporte y el visto bueno del de Salud.

−¿Y la programación planificada implicaba una vuelta completa a full o paulatina?

−No, teníamos planificada una vuelta escalonada. Comenzábamos con una operación menor a lo normal, lo pensado eran dos frecuencias semanales, durante septiembre, a Buenos Aires, y otras dos a Córdoba (vía Asunción). Antes del Covid teníamos frecuencias diarias a Ezeiza y seis vuelos a COR.

−¿Y cuál sería la progresión, cuándo se recuperaría el número de frecuencias preCovid?

−Estimo que la idea de llegar al vuelo diario será en 2021. La idea era comenzar en septiembre y pasar a tres vuelos por semana en octubre. Pero ya es evidente que en septiembre no será así. Comenzaremos a volar en octubre, pasaremos a tres en noviembre y en diciembre terminaremos con cuatro. Pero todo dependerá de lo que suceda, de los rebrotes, de los nuevos cierres de frontera que dispongan los países y de las medidas de seguridad que se adopten y me refiero a los requisitos.

−¿Y cómo se está comportando la demanda en Argentina?

−Es muy dispar, algunos vuelos de los publicados en septiembre están al 100% de ocupación, pero otros están al 20%. Y es mayor la ocupación desde Buenos Aires hacia Europa, que a la inversa. Depende mucho de la incertidumbre, de no saber si se podrá reanudar en septiembre o será octubre finalmente. Hay un grupo que necesita volar de modo obligado, o por necesidad, pero que está a la expectativa y en muchos casos decide postergar su vuelo más hacia fin de año.

−¿Cómo están las agencias de viajes, qué se percibe de trabajar con el mercado?

−La situación fue muy caótica al principio y muy dispar, ellas tenían pasajeros muy tranquilos que entendían lo que sucedía, pero otro muy nerviosos y a todos había que darles una explicación. Hubo casos de pasajeros, a fines de marzo, que reemitieron para abril porque no se pensaba que la crisis duraría tanto y todos nos fuimos adaptando y nos fuimos flexibilizando a lo largo del tiempo. Avanzamos mucho en las capacitaciones con esta situación como eje, con consolidadores y con sus agencias clientes y todo de modo virtual. Y siempre hablando del tema de devoluciones pero también contando sobre cómo es nuestro protocolo sanitario de viaje. Y uno comprende la preocupación de todos esos empresarios que debieron, sin facturación, sostener sus estructuras. Todo un desafío. Pero nos vamos acostumbrando todos.

−¿Los protocolos sanitarios están delineados, no?

−Sí, nosotros tenemos oficinas comerciales en Zona Norte, una de atención al pasajero en el Patio Bullrich (por el momento cerradas) y otra en la Ciudad de Córdoba y otra en el aeropuerto. Pero en todos los casos las aperturas están sujetas a las disposiciones sanitarias y a los avances y retrocesos. En Ezeiza ya hay mamparas instaladas y está todo listo.

−¿Y se ha reorganizado la línea aérea en la región últimamente?

−En Chile teníamos un GSA (General Sales Agent, Agente General de Ventas) pero no hemos renovado el contrato y desde el 1° de julio, en consecuencia, la coordinación de ese país la hacemos desde Buenos Aires. Yo soy la responsable comercial y hay una persona aquí responsable por hacer el backoffice de las agencias chilenas. Obviamente tienen también casillas especiales para el mercado y para grupos. Cuando podamos “salir”, vamos a ir a visitar el mercado.

−¿Cómo ha evolucionado la reprogramación de los tickets?

−Hay hoy tres opciones. O reemitir el boleto, si uno ya tiene la fecha de vuelo en la que quiere salir, sin penalidad; o dejarlo abierto; o hacer un voucher que tiene doce meses de validez para fecharlo. Sino se cambia ni la cabina, ni la ruta, ni la temporada, esa reemisión no tiene costo. Pero además ese voucher es innominado de modo que se puede ceder a otra persona.

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