Turismo de reuniones

MICE: vislumbrando luz al final del túnel

Tras un largo período de incertidumbre, datos alentadores pronostican el retorno del segmento MICE, "desoxidado" y listo para integrarse a los negocios.

La pandemia perjudicó a todas las economías mundiales, pero muy especialmente al segmento MICE, afectando hoteles, centros de convenciones, burós, OPCs, empresas de servicios y a toda la cadena de valor en la que impacta económicamente.

Aunque en los países de Latinoamérica las políticas son disímiles, observamos que las restricciones de los gobiernos se van adaptando según los resultados que les arrojan las encuestas que permanentemente hacen a sus ciudadanos. Luego, pasan a ser más o menos aperturistas; y en eso basan, en general, sus políticas públicas. De ello depende la reactivación de nuestra apasionante industria que hoy, más que nunca, necesita retomar de manera urgente su senda.

En este sentido podemos observar que los países de América Latina se encuentran en diferentes estadíos con relación a las reuniones habilitadas, aunque poco a poco encaminadas a la reapertura.

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Un repaso a la región

  • Argentina: a partir del 1° de octubre está permitido aforo del 100% en actividades económicas, industriales y sociales. Se incluyen reuniones en lugares cerrados manteniendo las medidas de distanciamiento, tapabocas y ventilación.
  • Chile: habilitó realizar reuniones, con un plan de fases, con y sin interacción, especificando en lugares cerrados y abiertos. Los aforos van aumentando, de fase 1 a 4, de 50 a 1000 personas y un cálculo de 8m2 hasta 2m2 por persona y con protocolos de seguridad.
  • Brasil: cada región tiene una política diferenciada según el gobierno estadual y municipal. A modo de ejemplo en San Pablo y Río de Janeiro se pueden realizar eventos presenciales, con distanciamiento de un metro, con protocolos, tapabocas y los asistentes deben tener la primera dosis de vacuna con 15 días posteriores de su aplicación.
  • Colombia: se pueden realizar eventos de carácter público o privado, lo que incluye, respetando la normativa de mantener el distanciamiento físico de mínimo 1 metro de la capacidad de la infraestructura del salón.
  • Guatemala: regulados por un semáforo deL que depende el aforo. Rojo, limitado a 100 personas máximo; naranja a 250; amarillo a 500; y verde sin restricciones (excepto lo que permite el aforo a 2,5 m2 por persona).
  • Honduras: Reuniones permitidas en salones con aforos de hasta 50 personas.
  • México: Se están realizando exposiciones y reuniones con distanciamiento social y medidas de prevención, con aforos al 50%, de acuerdo al esquema de semáforo de cada Estado.
  • Panamá: los salones pueden ser ocupados hasta un 25% del máximo de su capacidad, manteniendo distanciamiento social y aplicando protocolos.
  • Paraguay: permitidas hasta 200 personas en lugares cerrados y 350 en espacios abiertos con cuidados, distanciamiento y uso de tapabocas.
  • Perú: permitidos los eventos profesionales con aforo al 60% en espacios cerrados. En espacios abiertos, respetando aforos y protocolos, previa autorización de los gobiernos locales en el marco de sus competencias.

Aún no podemos determinar el efecto real de la pandemia en Latinoamérica, pero sabemos que todos nos preparamos durante un año y medio para volver al ejercicio de nuestras actividades profesionales. Por fin, estamos observando un panorama positivo y de pronta reactivación, enfocados –en la mayoría de los países– en las reuniones de carácter nacional en lo que queda de 2021 y trabajando en la captación de congresos internacionales para los años siguientes.

* La autora es presidenta de la Asociación de CVBs de América Latina

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