ENTREVISTA EXCLUSIVA

"La innovación es lo que va a sacar adelante al sector"

Natalia Bayona, directora en OMT, dijo que hace tiempo hay tecnologías disponibles para reactivar los viajes, pero faltó innovación y ambición para aplicarlas.

Un año después del inicio de la pandemia, seis de cada 10 destinos se mantienen total o parcialmente cerrados a los viajeros. Un año después del inicio de la noche más larga para el turismo internacional, una ventana de esperanza despierta la aplicación de soluciones tecnológicas para desblindar las fronteras. Para Natalia Bayona, directora en la Organización Mundial del Turismo (OMT), la innovación no sólo va a empujar a la recuperación del sector, sino que –de estar más abiertos a ese criterio– hubiera rescatado mucho antes a la actividad.

En este reportaje, la directora de Innovación, Educación e Inversiones en OMT analiza los desafíos, riesgos y oportunidades que presenta poner a la tecnología como salvavidas del turismo. Además, Natalia Bayona presta su ojo clínico para diagnosticar y prescribir caminos para la reinserción de Latinoamérica en un mundo postCovid.

Ver una versión extendida del reportaje a Natalia Bayona (23:40 min)

Embed

El salvavidas de la innovación

-Al principio de la pandemia, OMT definió tres estadios para capear el temporal: resolver crisis, proveer estímulos y prepararse para la recuperación. ¿En qué escenario estamos hoy?

-Los criterios y las prioridades siguen siendo las mismas. La primera es que sin una coordinación institucional-gubernamental para tener unos protocolos homogéneos esto va a ser muy difícil. Lo digo porque hoy sigue habiendo países que exigen cuarentena, otros que bloquean a otras naciones, algunos que están abiertos, muchos donde se exige PCR y otros donde se pedirá la vacuna…

Por suerte, ahora se está hablando de los famosos travel passes o certificados digitales. Nosotros desde OMT hemos identificado por lo menos 15 soluciones tecnológicas que ya están en el mercado y con proyectos piloto. Como siempre, la tecnología y la innovación es lo que va a terminar sacando adelante al sector para volver a viajar.

-¿El certificado digital es una solución europea para problemas europeos? ¿Qué puede hacer Latinoamérica para no quedar relegada?

-Así como el caso de la Unión Europea, ya hay diversos países de Asia Pacífico que lo están haciendo, también Estados Unidos, Noruega e Inglaterra. Entonces, el mensaje más claro es que las soluciones existen y en Latinoamérica hay que usarlas y ya está. No hay que inventar la rueda, sino simplemente trabajar con esas empresas privadas que ya lo están haciendo y empezar a aplicarlas también en América Latina.

-¿Las reacciones de los gobiernos ante el Covid hicieron que el impacto de la crisis sobre la actividad fuera peor? ¿Cree que a un año se aprendió algo en materia de innovación para no repetir una afectación desproporcionada al turismo?

-Creo que se aprendió una lección grandísima. Cuando desde OMT lanzamos un reto de innovación para startups de todo el mundo y ayudarnos a salvar al turismo, dos de las 10 ganadoras eran travel passes. O sea, en mayo de 2020 ya teníamos dos soluciones que un año después son las que se empiezan a operar. Pero si hubiésemos sido más activos, más innovadores y más ambiciosos no hubiésemos esperado un año, sino seis meses o tal vez tres.

-Teniendo en cuenta que en mayo ya había una propuesta concreta, ¿no se deben los organismos internacionales vinculados al sector como OMT una autocrítica por no haber logrado “conmover” a los gobiernos?

-Claro que sí, pero hay un tema. Nosotros sacamos esto en un documento y lo hicimos público. El tema es que OMT no es un organismo de regulación (como ICAO, OMS…). Nuestro mandato es la recomendación. Lamentablemente al no tener una función de regulación no podemos imponer.

Embed

Desafíos del ecosistema tecnológico

-¿Cuáles son los retos que plantea el poner a la innovación como vector del futuro desarrollo del sector?

-Lo que tenemos por delante es una oportunidad gigante, con o sin Covid. Un ejemplo claro es que gracias a las competiciones que hemos hecho en los últimos tres años en OMT tenemos un panel de más de 10 mil startups de turismo de más 150 países, con distintos tipos de madurez. De todas ellas, el 28% están lideradas por mujeres. Con lo cual demostramos que gracias al turismo se emplean mujeres en cargos de calidad.

Las startups están para generar proyectos piloto y ser proveedoras de tecnología de las grandes empresas. Entonces, en destinos desarrollados turísticamente, como China, España, Portugal, Francia, Italia o Estados Unidos, cualquier empresa turística que se respete –sea aerolínea, turoperador u hotelero– tiene una aceleradora dentro de su negocio para trabajar con las startups más potentes o tiene un fondo de capital de riesgo corporativo para invertir en ellas.

A pesar de la pandemia, lo único que creció en Turismo es la inversión de riesgo en innovación. Se invirtieron más de US$ 20 mil millones en 2020. Pero el 80% de esa inversión fue a China y Estados Unidos. Si solo un 5% de esa inversión fuera a América Latina estaríamos hablando de una región más moderna y sostenible.

-¿Cómo está Latinoamérica en materia de inversión en innovación?

-El reto más grande es que los países o regiones emergentes, como es el caso de Latinoamérica, usen ese mismo modelo. Viva Colombia lo tiene y Latam también, pero necesitamos muchas más. Y el desafío es que los operadores turísticos, las agencias de viajes y los hoteles latinoamericanos empiecen a trabajar con startups, porque es más eficiente. Pero no solo el reto está en la conexión, sino también en generar una cultura de inversión en innovación en Latinoamérica.

-¿Qué está haciendo OMT para que esto cambie?

-Vamos a lanzar el programa Tourism por Tomorrow, para lo cual estamos haciendo alianzas con las empresas tecnológicas más grandes del mundo (Amazon, Google, Facebook, Salesforce y Telefónica) para crear cursos digitales masivos acerca de cómo una pyme, una startup o un emprendedor debe desarrollar una estrategia digital exitosa. Además, estarían certificados por estas grandes compañías y OMT. La idea es que después se acceda a un mentor de esas tecnológicas y puedan disponer de esas herramientas digitales para implementar en sus empresas.

-¿Y si un día las tecnológicas deciden quedarse con todo?

-Hay dos temas. Una gran corporación sin dudas tiene grandes beneficios al contar con cosas que el resto carece: flujo de caja, un equipo mucho más grande y una estrategia mucho mayor. Como es sabido, las grandes compañías de tecnología son pocas y están concentradas. Sin embargo, entienden perfectamente que no pueden seguir desregulando y están aplicando dos metodologías.

Por un lado, crearon departamentos que están ayudando a crear empresas o a fortalecerlas, porque les interesa que los pequeños no se mueran. Necesitan mercados y clientes, no que desaparezcan el 90% de las startups como sucede ahora. Google tiene un programa espectacular para pymes. Microsoft y Telefónica tienen algo similar. A pesar de su crecimiento, siguen apoyando a las pymes y no lo hacen como responsabilidad social empresarial, sino como parte de su negocio, porque saben que necesitan ayudar a desarrollarse a los demás.

El segundo punto es la regulación que hacen los Estados. Y ahí aparecen las famosas tasas Google o Facebook, que son válidas. Está claro que no se le puede cobrar una comisión de más del 10% a un hotel por estar en una plataforma, porque eso es usura. Lo mismo que ya sucede con las regulaciones bancarias. El problema es que con las tecnológicas eso no estaba regulado y se está empezando a hacer. Con eso creo que se va a conseguir un comercio mucho más justo.

Tres cosas que debe hacer Latinoamérica

  1. “Aprovechar su riqueza natural. No solo para el posicionamiento en el imaginario del turista, sino a través de la creación de una infraestructura válida para conocer la Latinoamérica escondida, que ni siquiera muchos de nosotros conocemos. Mientras no haya infraestructura no pueden pretender cambiar el perfil del turista que recibes.”
  2. “Fortalecer las campañas nacionales de turismo. Es impresionante lo poco que los latinoamericanos conocen sus países o la región.”
  3. “No tratar de inventar la rueda. América Latina es una región de jóvenes y el turismo emplea jóvenes. Me enfocaría en que el turismo sea el sector económico bandera para generar empleo.”

Tres cosas que debe dejar de hacer Latinoamérica

  1. “Dejaría de hacer una promoción turística tan generalista. Creo que Latinoamérica ya ha cumplido con el objetivo de que todo el mundo la conozca. El pan con mantequilla te ayuda a generar un posicionamiento general, pero no es el que te va a ayudar en el largo plazo. Hay que arriesgar y diversificar en la venta.”
  2. “Dejaría de invertir tan poco en educación turística y transformaría el modelo de educación turística hacia algo más digital.”
  3. “Dejar de pensar en el sol y playa como único producto turístico cuando se sale de sus países.”

Temas relacionados

notas de tapa