ANIVERSARIO

En Esquel, La Trochita celebra su centenario

La legendaria formación del Viejo Expreso Patagónico, conocido como La Trochita, cumple este año en Esquel los 100 años de su creación.

Este no será uno año más para Esquel y la comarca circundante. Con motivo del centenario del Viejo Expreso Patagónico, mejor conocido como La Trochita, se llevarán a cabo una serie de festejos que incluirán visitas a los antiguos talleres, al Museo y la Feria de Artesanos.

Nuestra querida Trochita, declarado Monumento Histórico Nacional, es y seguirá siendo testigo del tiempo, desde que comenzó a transitar uniendo aisladas poblaciones, hasta hoy, convertido en un tren turístico reconocido mundialmente que cumple sus primeros 100 años. Se trata de un patrimonio cultural muy querido para todo Esquel, que sigue erizándonos la piel cada vez que oímos su silbato y su andar por su emblemática trocha angosta”, destacó Gustavo Simieli, secretario de Turismo y Producción de Esquel.

Apenas parte de la estación Esquel, el Viejo Expreso Patagónico pasa sobre las aguas del arroyo Esquel, cruza el camino que conduce al centro de montaña La Hoya y atraviesa la Ruta 40, el extenso camino que une los extremos norte y sur de la Argentina continental al pie de la Cordillera de los Andes. Ovejas, vacas, caballos y liebres completan el paisaje y configuran la escena perfecta hasta el arribo de la formación a Nahuel Pan. Un pequeño paraje mapuche que invita a visitar el Museo de Culturas Originarias Patagónicas, la Casa de las Artesanas y la feria Tokom topayiñ.

La Trochita, un tren con historia

Impulsado en 1908 por el ministro de Obras Públicas de la Nación, Ezequiel Ramos Mexía, el ferrocarril se propuso facilitar el desarrollo la Patagonia. En 1922 se concretó la compra de vías, vagones y dos tipos de locomotoras (Henschel, de Alemania y Baldwin, de Estados Unidos), especialmente concebidas para recorrer el territorio patagónico con una trocha angosta de 0,75 m.

En esa época, el Ferrocarril del Sur (luego llamado Ferrocarril General Roca) unía a Buenos Aires con Bahía Blanca y de allí proseguía camino a Neuquén. Mientras tanto, en Chubut los colonos galeses habían construido el Ferrocarril Central del Chubut, entre Puerto Madryn y Trelew. Pero la idea era crear una red que los uniese, vinculando puntos tan distantes como San Carlos de Bariloche, Comodoro Rivadavia y Puerto Deseado.

Para 1917, el tren que partía desde Buenos Aires llegaba hasta Ingeniero Jacobacci, comunidad ubicada en la zona de la meseta central del sur de Río Negro. Años después, en 1921, se decidió conectar ese pueblo con Esquel. Y en 1922 se concretó la compra del material rodante. Por este motivo, hoy el Viejo Expreso Patagónico celebra su centenario.

El trazado desde Río Negro hasta Esquel recorría 402 km. con más de 600 curvas, tendido que llevó casi tres décadas de esforzado trabajo humano, con pico, pala y explosivos. Superando interrupciones a causa de condiciones económicas e internacionales desfavorables, las vías fueron avanzando y en 1941 llegaron hasta El Maitén. Luego, en 1945, alcanzaron a Esquel.

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Partiendo desde Esquel, La Trochita propone un auténtico viaje al pasado donde la naturaleza es principal protagonista.

Partiendo desde Esquel, La Trochita propone un auténtico viaje al pasado donde la naturaleza es principal protagonista.

La vieja locomotora Henschel, construida en Alemania en 1922, es un testimonio de medio de transporte que fue central para el desarrollo nacional y, particularmente, para la población patagónica. Los vagones están construidos enteramente en madera e incluyen una salamandra para dar calor a los pasajeros. El vapor disparado al cielo desde la chimenea de la máquina, y ese andar entre candoroso y cansino, invitan todo el año a los pasajeros a conmoverse y dejarse atrapar por un trozo de historia que sigue marchando sobre rieles.

Cuando los pasajeros ocupan sus lugares junto a las salamandras, el maquinista hace sonar el silbato y se inicia un viaje cargado de sensaciones, atravesando paisajes esteparios y entrando en tiempo real en la historia de los pueblos patagónicos” agregó Simieli.

Inicialmente, el tren solo transportaba carga, pero a partir de 1950 se convirtió en un medio de transporte fundamental para los habitantes del noroeste de Chubut. Los largos viajes a bordo de La Trochita se convirtieron en una marca de identidad para la región.

En 1993 el cierre del ramal y el traspaso de su concesión a la provincia del Chubut por 30 años lo convirtió en el tren turístico que conocemos hoy, y que desde 1999 es Monumento Histórico Nacional.

Se trata de un verdadero viaje en el tiempo que permite convertirse en uno de los recuerdos inolvidables de los viajeros que recorren la Patagonia.

Vale apuntar que parte de la fama internacional de La Trochita se debe al libro The Old Patagonian Express, escrito en 1979 por el novelista estadounidense Paul Theroux, quien recorrió las Américas en tren, partiendo desde Laredo, Texas.

La excursión en La Trochita recorre 18 km., dura tres horas y se ofrece todo el año. La cantidad de frecuencias se regula según la temporada, con una salida mínima, estable, los sábados a las 10:00 hs.

INFORMACIÓN ADICIONAL
Esquel - Expreso Patagónico


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